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Discrepancias entre los testigos de la muerte de Ussía

El juez exime de presentarse al primo del fallecido, menor de edad

Los testigos de la muerte del joven Álvaro Ussía coinciden en los aspectos fundamentales sobre lo ocurrido en la discoteca Balcón de Rosales en la madrugada del 15 de noviembre, aunque existen discrepancias en algunos detalles entre las diferentes versiones. Tres de ellos estuvieron ayer ante el juez José María Casado, que instruye el caso. La declaración había quedado suspendida la pasada semana por un problema personal del magistrado.

Todos resaltaron la violencia con la que se emplearon los agentes de seguridad en el interior del local. Además, dieron detalles de la brutal paliza a la que sometieron, ya en el exterior de la discoteca, al joven.

Sin embargo, los declarantes no se pusieron de acuerdo en detalles como el número de porteros que participaron en la agresión o el papel que jugó en el interior del Balcón de Rosales Antonio Sánchez, a quien el sumario señala como la persona que reventó el corazón de Ussía.

Los declarantes dan cifras distintas sobre los porteros que intervinieron

Las primeras en declarar fueron dos jóvenes que se encontraban en el local la noche de los hechos y que no conocían al fallecido. Cada una de ellas estuvo en la sala durante cerca de una hora y media, durante la cual ratificaron los testimonios aportados a la policía durante la investigación e hicieron hincapié en la violencia de los porteros que sacaron al joven del lugar, que incluso llegaron "a arrollar a varias personas" y a tirarle al suelo. Según ellas, fueron tres los "gorilas" que actuaron dentro del local.

El tercero de los testigos, Enrique M., amigo de Álvaro Ussía, que se encontraba junto a él en el momento en el que se inició la riña en el interior de la sala, aseguró ante el juez que fueron cuatro las personas que se enfrentaron al joven. Algunos de ellos, dijo, iban vestidos de calle, mientras que otros vestían el uniforme de los porteros. "Todos eran muy corpulentos", añadió, y dejó claro que, aunque no sabe precisar si eran o no porteros, "se dedicaban a labores de seguridad".

Un cuarto testigo debía haber acudido también ante el titular del juzgado de instrucción número 43. El joven, primo del fallecido y menor de edad, recibió sin embargo un permiso especial del magistrado para no declarar debido a que se encuentra "muy asustado", indicaron fuentes jurídicas.

Según recoge el sumario, este testigo, que se encontraba en el exterior de la discoteca cuando los porteros sacaron a Álvaro, pudo ver cómo después de lanzarle al suelo y golpearle en numerosas ocasiones, uno de ellos cayó a plomo sobre su primo, clavándole las rodillas en el pecho y causándole el traumatismo torácico con rotura del corazón que le mató.

Fuentes jurídicas señalaron ayer que el próximo día 22 de diciembre está previsto que acudan a declarar los responsables de la empresa Fortesa, que empleaba a los porteros, así como representantes del Balcón de Rosales y de Parques Reunidos. Además, ese día acudirá al juzgado otro testigo de los hechos.

El abogado de la familia de Álvaro Ussía, Luis Rodríguez Ramos, señaló ayer a la salida de los juzgados de Plaza de Castilla que no descarta solicitar la responsabilidad del Ayuntamiento de Madrid una vez pueda estudiar los datos relativos a la actuación municipal en Balcón de Rosales. Mientras tanto, los abogados de la defensa y los testigos declinaron hacer declaraciones.

Tanto Antonio Sánchez como David Sancio y David Alonso, porteros de la discoteca, permanecen en prisión sin fianza acusados de un delito de homicidio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 2 de diciembre de 2008