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Análisis:Cosa de dos

Noche de risoterapia

Por fin es jueves. A las 21.30 Herminia cerrará el servicio doméstico para empaparse de Escenas de Matrimonio. No la mueves ni con The Lina Morgan's Collection (remasterizada, las otras ya las tiene). Cuatro cadenas estatales y dos autonómicas coinciden hoy en echarnos risas a la misma hora.

No hay mando para tanto zapping. Wyoming le da a su iconoclasta e irregular El Intermedio (La Sexta, 7% el pasado jueves); Antena 3 apostará por Fichados, un copia y pego por los mismos de APM en la televisión catalana, la típica selección de imágenes, pero con una vuelta de tuerca más.

Si el chiste y la carcajada eliminan energía negativa, como decía Freud, los jueves España es Disneylandia. Tal es la acumulación de programas humorísticos (al margen de dibujos y videoselecciones) que no caben todos en la parrilla. Telecinco alterna sus Escenas... (17,2%) con Camera Café (17,2% el lunes), nuestros compañeros de oficina, los más veteranos de esta guerra de la risa y, para mí, sin que me escuche la Herminia, los mejores; aunque eso no sólo va por gustos, sino también por identificación profesional, ubicación geográfica y por edades; por ejemplo, los chicos de casa son fieles a El Hormiguero (Cuatro, 12,5%).

El humor blanco de la pandilla de Motos provoca buen rollo en las familias, aunque sólo sea por ver cómo se ríen ellos mismos con sus gamberradas.

La sesión de risoterapia sigue en Euskadi con Vaya Semanita (ETB, 13,5%), y en Cataluña, con Polònia. El primer programa se mofa del ser vasco, en general, y, en particular, de la siniestra Batasuna y de Arzalluz que, en plan abuelo cebolleta, enseña a un chaval cómo ser buen nacionalista.

El éxito del catalán Polònia, (TV3, 21,3%) una astracanada política, ágil, aguda y a veces cruel, es tal que esta temporada Toni Soler ha explotado a Carlos Latre para Cracovia (27%), la versión deportiva.

Los dos éxitos vasco-catalanes se exportaron años atrás a las televisiones estatales, con un fracaso estrepitoso. Será que cada autonomía tiene sus risas; en cualquier caso, gracias a ellas, movemos 400 músculos, algunos imposibles de mover de otra manera, y además soltamos endorfinas, que es muy bueno, y eliminamos estrés y, sobre todo -está comprobado- de 21.30 a 22.00 horas la jauría familiar se relaja. Bendita risoterapia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 27 de noviembre de 2008