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El sector cerámico resiste mejor en la exportación que en el mercado nacional

Las ventas en el interior caen un 10%, mientras en el exterior bajan un 1,9%

La industria cerámica somatiza las complejidades que atraviesa la economía, aunque no con los rigores con que las sufre el sector de la construcción. Los últimos datos suministrados por la Asociación Española de Fabricantes de Azulejos y Pavimentos Cerámicos (Ascer) revelan que en los seis primeros meses de 2008 el valor de las ventas en el mercado nacional ha descendido en torno al 10%, mientras que la exportación, que supone más de la mitad de las ventas del sector, sólo ha retrocedido un 1,9%.

Como ya pasara en 2007, los mercados del Este europeo y África han compensado la caída de ventas en los Estados Unidos, que en pocos años ha pasado de ser el primer comprador de la cerámica castellonense al quinto cliente en importancia. Europa se ha convertido desde entonces en el principal mercado y en 2007 absorbió el 67% de las exportaciones cerámicas, aunque España sigue siendo el principal consumidor europeo y el país con mayor consumo per cápita del mundo.

Ascer pide a la banca un trato acorde a su potencial y dimensión

Según los sindicatos, los expedientes afectan a la mitad de las empresas

Pese al mal dato registrado en el mercado español, fuentes de Ascer califican la baja de "moderada dentro del conjunto de la actividad nacional". La asociación se ha esforzado en los últimos tiempos en poner distancia entre la actividad cerámica y la situación que atraviesa el sector de la construcción.

En ese sentido, subrayan que el cerámico "no es un sector cautivo de los vaivenes de la construcción y de las crisis", ya que "basa su crecimiento en una variedad de factores que lo hacen ser más estable que la coyuntura". El propio presidente de Ascer, Fernando Diago, suele aducir como prueba que el sector no experimentó un crecimiento espectacular durante el boom de la construcción, ya que su estrategia se basa en el largo plazo y se orienta hacia la continuidad.

Sin embargo, el momento no se corresponde con las expectativas que se barajaron hace un año, cuando la organización confiaba en que 2008 sería el año que consolidaría el crecimiento de los mercados internacionales y en el que la rehabilitación tiraría de la demanda durante la desaceleración del mercado interior. "En estos momentos hay una situación compleja de falta de confianza que ha provocado que la demanda de bienes duraderos se haya frenado y todavía no se haya reactivado", explican fuentes de Ascer. El sector trata de acomodarse a "un escenario más recesivo que en etapas anteriores, flexibilizando y acompañando la demanda".

Ascer asegura que está trabajando con los agentes sindicales "para tratar de amortiguar de la mejor manera la difícil situación", anticipándose y flexibilizando las estructuras. La patronal firmó antes del verano el Pacto por el Empleo con los sindicatos y considera que "está dando sus frutos, ya que en estos momentos la eliminación temporal de puestos de trabajo supera a la de carácter temporal o definitivo". "No es un gran consuelo, pero ante un marco como el actual, es sin duda un dato positivo", aseguran.

Pero los expedientes de regulación de empleo en el sector se han sucedido en los últimos meses. A finales de octubre se habían presentado 43 de extinción de empleo y 36 de suspensión de puestos de trabajo temporal. Casi 3.000 trabajadores han resultado afectados y, según datos de la Seguridad Social, 1.600 han causado baja en la actividad. Los sindicatos apuntan que casi la mitad de las 250 empresas que integran el cluster cerámico de Castellón están inmersas en estos procesos de regulación.

Los problemas de financiación que están sufriendo las empresas del sector son otra de las preocupaciones de Ascer, que ha desplegado una campaña diplomática para suavizar la posición de las entidades bancarias, que "da la espalda a un sector sólido, líder mundial en su ámbito y con una cartera de clientes, mercados y riesgos muy diversificada". Una de las quejas es que la banca "equipara el sector cerámico con el de la construcción", cuando, según alegan, "la mitad de las ventas nacionales no son obra nueva, sino que pertenecen al mercado de reposición, que tendrá que crecer".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 22 de noviembre de 2008