Educación variará el sistema de ayudas para comedor y transporte escolar

La renta familiar primará sobre la distancia a la hora de dar la subvención

El sistema de ayudas para transporte y comedor escolar se reformará para que sea el nivel de renta y no la distancia del colegio la que se tenga más en cuenta a la hora de conceder las subvenciones, afirmó ayer el consejero de Educación, Ernest Maragall. El consejero anunció esta reforma, que pretende acercar estas ayudas escolares a una realidad "más social", tras la reunión del Consell Executiu de la Generalitat.

En esta reunión el Ejecutivo aprobó destinar 117 millones de euros a subvencionar el transporte y el comedor escolar para este curso de los alumnos que se escolarizan fuera de su municipio, las becas de comedor para familias con rentas más bajas y los gastos de gestión de este servicio, que están a cargo de los consejos comarcales. En total, este curso habrá 5,5 millones más que en el pasado. Las becas para transporte y comedor benefician hoy a 121.000 familias.

Diálogo

Maragall se pondrá en contacto con ayuntamientos y consejos comarcales, que gestionan muchas de estas ayudas, para iniciar el diálogo sobre la reforma normativa necesaria para adecuar las subvenciones a la realidad social de Cataluña. "El cambio se hará tranquilamente con las entidades" implicadas, aseguró el consejero, que opinó que la "inadecuación de la actual norma provoca perversiones" a la hora de otorgar las ayudas.

La normativa establece que los alumnos que obligatoriamente se han de trasladar a otro municipio para ir a clase tienen financiado el transporte y el comedor escolar.

Durante este curso, 57.772 alumnos se benefician del servicio de transporte escolar, al que se destinan 58,1 millones de euros. El Ejecutivo catalán también ha aprobado otras partidas como el servicio de acogida para niños de tres a seis años que tienen hermanos en primaria haciendo la sexta hora diaria de clase. El año pasado 15.630 escolares se beneficiaron de esta ayuda y este curso el número de beneficiarios ha crecido hasta 18.351, según la Generalitat.

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En cuanto a las becas comedor para las rentas más bajas, éstas alcanzarán este curso a 44.887 alumnos por un importe de 20,7 millones, según cifras facilitadas ayer por el Gobierno catalán, frente a 40.693 alumnos y 18,7 millones el pasado. Además, 33.240 alumnos que se benefician de transporte escolar tienen financiado el servicio de comedor por un importe de 27,7 millones.

Pese al incremento, el Gobierno catalán deberá hacer aún un gran esfuerzo si quiere dar cumplimiento al compromiso adoptado por el presidente de la Generalitat, José Montilla, en su campaña electoral de 2006: triplicar las becas de comedor esta legislatura para las familias más desfavorecidas. Para cumplirlo, en 2010 debería destinar a este fin 62 millones de euros. En número de alumnos se tendrían que llegar a 99.000 en los dos años que quedan de legislatura.

CiU pide encajar la ley

Convergència i Unió (CiU) pedirá que se incluya la revisión de las becas de transporte escolar en el marco de la futura Ley de Educación de Cataluña si se pretende revisar y actualizar el sistema. La diputada de CiU Irene Rigau afirmó ayer que hay tiempo suficiente para que el proyecto de ley en trámite incluya este asunto. CiU afirma que quiere llegar a un acuerdo final sobre la ley, en la fase de enmiendas parciales, para aprobar conjuntamente el texto con el tripartito, pero no le gusta que se estén avanzando asuntos como la creación de zonas escolares más amplias, nacidas a título de plan piloto.

Por otra parte, el Consorcio de Educación de Barcelona, participado por el Ayuntamiento y la Generalitat, dio a conocer ayer un informe sobre la escolarización del alumnado inmigrante en la ciudad. El informe presentado por la concejal de Educación, Montserrat Ballarín, destaca que de los 21.058 alumnos foráneos que están en los centros del consorcio, el 77,1% van a centros públicos. El 22,9% restante acuden a centros privados. Estos porcentajes son más equilibrados que los del conjunto de Cataluña, donde el 85% de los extranjeros va a escuelas públicas y sólo el 15% a privadas.

"¿Qué es un inmigrante?"

En 1999, el entonces alcalde de Manlleu (Osona), el socialista Ramon Sitjà, perdió las elecciones municipales tras una oleada de rumores que le acusaban de regalar a los inmigrantes becas de comedor y vales de comida. Su equipo de campaña sabía de los rumores, pero no hizo nada para desmontarlos y, Convergència i Unió, aprovechando la confusión, se hizo cómodamente con la alcaldía.

El reparto de las becas de comedor y la competición que, a menudo, se establece por ellas entre la población inmigrante y la autóctona es también uno de los quebraderos de cabeza del Gobierno catalán. El consejero Maragall ha optado por incrementar la partida (el 10% este año), pero se niega a explicar qué porcentaje de estas ayudas van a parar a los inmigrantes más necesitados. Ayer, preguntado por qué se niega a ello, argumentó: "no existe una definición clara de qué es un inmigrante". Pero a pesar de no tener claro el concepto, Educación no tuvo reparos hace apenas dos meses en cuantificar el número de alumnos de origen extranjero escolarizados este curso: 148.525. Sin tener claro el concepto, el departamento también ha decidido que parte de estos inmigrantes sean escolarizados en aulas sólo para recién llegados en Vic y Reus.

Educación mantiene que las becas se las lleva quien las necesita, sin mirar su origen.

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