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Getafe abre camas para la visita de Güemes

"Reto a cualquiera a que vayamos ahora al hospital a contar camas". El consejero de Sanidad Juan José Güemes, arropado por sus compañeros de partido en Getafe, tuvo el viernes un arranque de valentía. Luego se atemperó. Propuso ante una decena de periodistas visitar el hospital en unos días. Así, dijo, podría desmontar las mentiras que, según él, han contado los sindicatos y el alcalde, Pedro Castro (PSOE), sobre el cierre de 117 camas en el centro. Güemes acudirá hoy al hospital. Lo hará en un ambiente enrarecido. Trabajadores y sindicatos acusaron ayer a la dirección de ordenar "que se habilitasen todas las camas bloqueadas" desde hace un mes. Y eso apenas unos días antes de la visita del consejero. "El 24 de septiembre, la gerencia nos reunió y nos informó de que 117 camas no recibirían pacientes. El viernes se dio orden para que estuvieran otra vez listas", explicó una portavoz de CC OO. Sanidad niega el cierre de camas.

La trabajadora de la tercera planta lo tiene claro: "El objetivo es hacer ver a la opinión pública que todas las camas están listas, cuando no es verdad. Puro maquillaje", insiste. Una visita por la unidad muestra al menos una decena de habitaciones ocupadas por un paciente.

Es el caso de la 354. En ella, Manuel permanece tumbado mientras la cama de al lado está vacía. Desde que ingresó la última vez no ha habido otro paciente. Y de eso han pasado dos semanas. "Más de una enfermera me ha dicho que no ocupan todas las camas pese a que tienen mucho lío. Pero claro, cómo van a abrir si no tienen personal para atender", explica despacio. A principios de mes tuvo que acudir a urgencias, donde permaneció "casi 24 horas" hasta que le asignaron cama. Inmediatamente, añade: "Hoy, cuando han venido a hacer la cama de al lado, me han dicho que igual me traían a alguien".

Hasta una decena de trabajadores del hospital confirmaron que, desde el viernes, existe una orden expresa de "poner a punto" todas las camas sin utilizar. Algunos de ellos, incluso, aseguraban ayer haber trabajado en la preparación de esas camas. "Estaban aquí, pero muchas estaban sin hacer, no tenían sábanas y algunas ni siquiera colchón", explicaba otra de las trabajadoras de esta área, para pacientes de endocrinología.

Ésta zona, junto con la de traumatología, fue una de las afectadas por la supuesta orden de la que hablaban ayer los empleados. Precisamente en esta unidad, en la habitación 416, Juani descansaba en un sillón mientras su padre, ingresado desde el fin de semana, permanecía en otro. Frente a ella, el paciente que ocupa la otra cama. "Llegué con mi padre a Urgencias el jueves por la mañana, pero no le subieron hasta el sábado. Nos dijeron que no había camas. Luego nos enteramos de que no era verdad". Isabel también tiene a su padre ingresado en la cuarta planta. Llegaron el lunes a mediodía. "Teníamos cita en medicina vascular", recordaba. El estado del padre hizo necesario el ingreso. "No nos dieron cama hasta las ocho y media de la tarde porque no había sitio, pero aquí había habitaciones con un paciente". En otra zona de esa planta, en la que no había ingresado ni un enfermo, este periódico comprobó como, bajo las sábanas, los colchones de algunas camas permanecían metidos en plásticos.

Portavoces de CC OO y CSIT aseguraron que la dirección había realizado entre el viernes y ayer contrataciones eventuales para cubrir la apertura de las camas. El hospital no confirmó ni desmintió la existencia de una orden para habilitar camas, ni si se han producido contrataciones. Una portavoz señaló que el centro "ha contado siempre con 624 camas y que su uso depende exclusivamente de las necesidades".

Ya el viernes, Güemes advirtió que la apertura del hospital de Parla no ha provocado el descenso en el número de camas en el centro. Reconoció que respecto a 2007 el número de médicos se ha visto reducido en 20, y que hay 41 enfermeros menos. Hasta en una veintena de veces acusó al alcalde de Getafe de mentir y de utilizar fondos públicos para engañar a los ciudadanos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 4 de noviembre de 2008