Educación aplaza la concesión de las becas de 6.000 euros hasta 2010

La Junta achaca el retraso a la crisis económica y al traspaso de competencias

Las ayudas de 6.000 euros para los buenos estudiantes con rentas familiares bajas tendrán que esperar. La Consejería de Educación estima que no podrán concederse, al menos, hasta el curso 2010-2011. La crisis económica es una de las causas que ha desencadenado esta decisión. Cuando el PSOE prometió estas ayudas se estimó que sólo en su primer año de aplicación se necesitaría una inversión de 67 millones de euros. Pero detrás del aplazamiento también hay un problema de competencias con el Gobierno central, según señalan fuentes de la Consejería de Educación. Andalucía está pendiente de que el Estado le transfiera las competencias en materia de becas, algo que ya se recoge en el nuevo Estatuto de autonomía. Educación dice que tiene las manos atadas para conceder las prometidas ayudas hasta que no se produzca el traspaso.

11.193 personas podrían acogerse a las ayudas de 6.000 euros

La concesión de becas fue una de las promesas estrella del PSOE durante la campaña de las elecciones autonómicas. Lo que se pretendía lograr era que los alumnos no dejaran de estudiar al finalizar la educación obligatoria (hasta los 16 años). El presidente de la Junta, Manuel Chaves, aseguró en su discurso de investidura que las ayudas empezarían a otorgarse a partir del curso 2009-2010.La Consejería de Educación asegura que sólo Cataluña y Andalucía han reclamado al Gobierno central el traspaso de las competencias en materia de becas. Pero la Junta sostiene que el decreto estatal que da seguridad jurídica a esta transferencia ya está listo.

Los primeros contactos informales entre los representantes del Gobierno central y de la Junta ya se han producido en la comisión mixta. Las fuentes consultadas no creen que se vayan a presentar problemas con el Gobierno para que se produzca este traspaso. Y es que la Consejería de Educación supedita la concesión de la ayuda de 6.000 euros a los alumnos a la transferencia de las competencias por parte del Estado.

La primera vez que se empezó a hablar públicamente de esta beca para los estudiantes con buenos expedientes fue en septiembre de 2007. Manuel Chaves lanzó esta iniciativa durante unas jornadas sobre educación. El presidente andaluz propuso esta ayuda para tratar de luchar contra el abandono escolar. Y pidió a los asistentes al encuentro que reflexionaran sobre la propuesta: "Si le dais el visto bueno, la incluiremos en el programa electoral y será una de las primeras medidas que pongamos en marcha".

La promesa fue finalmente recogida en el programa de los socialistas andaluces y en su discurso de investidura del mes de abril Chaves aseguró que su gobierno establecería esta ayuda "a partir del curso 2009-2010", algo que finalmente parece que no ocurrirá al menos hasta el curso siguiente. Fuentes de la Consejería de Educación indican que, al tratarse de una promesa electoral, se entiende que hay tiempo para llevar a cabo el compromiso a lo largo de toda la legislatura.

Cuando se anunció esta medida se estimó que el presupuesto necesario durante el primer año de aplicación rondaría los 67 millones de euros, con lo que se convirtió en una de las promesas electorales más caras de los socialistas. Las primeras previsiones también fijaban que unas 11.193 personas se podrían acoger a estas ayudas económicas. Los potenciales beneficiarios serían los alumnos con buenos expedientes académicos que, tras finalizar la etapa de educación obligatoria, pudieran verse obligados a dejar de estudiar por los problemas económicos de sus familias. El principal objetivo era por tanto reducir el abandono escolar y conseguir que los estudiantes siguieran formándose en FP o Bachillerato.

Las ayudas se repartirían en pagos de 600 euros mensuales por alumno durante los diez meses que dura el curso escolar y se modularían en función de la renta familiar. Según detalló hace un año el presidente de la Junta de Andalucía, una de las razones del abandono escolar entre los chicos de entre 16 y 24 años era que parecía más fácil conseguir empleo.

Según Educación, el 23% de los alumnos andaluces de Secundaria obligatoria no termina titulándose y el 37% acaba abandonando los estudios antes de completar la Secundaria posobligatoria. El objetivo de la Junta es lograr que ese último porcentaje baje hasta el 15%.

Pero la situación ha cambiado en los últimos meses por la crisis económica. Muchos de los alumnos que decidían hace un año no continuar con sus estudios acababan trabajando en la construcción o en empresas relacionadas con el ladrillo. El parón en este sector ha provocado que en muchas provincias el número de estudiantes de FP se esté incrementando este curso con respecto al año pasado. Ahora es más complicado encontrar un empleo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 03 de noviembre de 2008.

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