Michael Connelly gana el Carvalho al actualizar la novela negra clásica

Un cóctel de dos detectives literarios clásicos como Marlowe y Archer daría como resultado la compleja figura de Hieronymus Bosch, alias Harry Bosch, el detective de la policía de Los Ángeles que ha hecho famoso en 35 idiomas al periodista y escritor norteamericano Michael Connelly. Si la buena novela negra tradicional, además de una intriga, buscaba también un retrato de la realidad social del momento, por esos mismos atributos los organizadores de BCNegra, el encuentro de novela negra de Barcelona, otorgaron ayer el Premio Carvalho 2008 al escritor, que ha revitalizado como pocos esos principios fundacionales del género que él ha aplicado a Los Ángeles. Algo parecido a lo que Manuel Vázquez Montalbán hizo con Barcelona a través de Pepe Carvalho. Un elemento más para que en febrero se le conceda el galardón en el Saló de Cent del Consistorio.

La seducción de la lectura de Raymond Chandler junto a los estudios de periodismo en la Universidad de Florida convirtieron al joven Connelly (Filadelfia, 1956) en un periodista de sucesos que tuvo su bautismo de fuego informando sobre una guerra de cocaína entre bandas en Fort Lauderdale. El buen oficio le llevó a Los Angeles Times, en la ciudad de su admiradoChandler. En 1992 publicó su primer libro con Bosch, El eco negro. La 13ª entrega, El observatorio, se pone a la venta hoy en España, publicada por Roca Editorial, que recuperará su obra en bolsillo y en noviembre de 2009 lanzará el último Bosch, The brass verdict, recién aparecido en EE UU.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 31 de octubre de 2008.