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Necrológica:

Wang Yung-ching, "el dios de los negocios" de Taiwan

Durante un viaje de trabajo a Estados Unidos. A los 91 años. De sendos fallos cardiaco y respiratorio. Mientras dormía. Así falleció el pasado 15 de octubre el magnate taiwanés Wang Yung-ching, quien se convirtió con los años en un símbolo del despertar económico de Taiwan, gracias al emporio empresarial que edificó a partir de la nada y que le situó en junio pasado como el segundo hombre más rico de la isla -6.800 millones de dólares-, según la revista Forbes.

Los intereses de Wang, conocido como "el dios de los negocios", incluían desde el mayor fabricante de resinas de PVC del mundo, que fundó en 1957, a pozos petrolíferos, fábricas de semiconductores, cosméticos y hospitales, tanto en su tierra natal, como en EE UU y China.

"El presidente Wang no sólo se dedicó a impulsar el crecimiento empresarial, sino también (...) la justicia social y la paz y la prosperidad entre ambos lados del Estrecho", dijo de él, al conocer la noticia de la muerte, Ma Ying-jeou, presidente de Taiwan.

Las relaciones entre Pekín y Taipei han estado tradicionalmente marcadas por la tensión desde que los nacionalistas de Chiang Kai-chek se refugiaron en la isla en 1949 tras ser derrotados por los comunistas de Mao Zedong. China considera Taiwan parte irrenunciable de su territorio. Pero Wang Yung-ching era un firme partidario del acercamiento económico entre ambas orillas, e invirtió en plantas energéticas y fábricas de producción de plástico en el continente.

Wang nació en enero de 1917, en el condado de Taipei, en el seno de una familia campesina que cultivaba té. Cuando tenía 15 años, su padre lo metió de aprendiz en una tienda que vendía arroz. Pero su espíritu inquieto y emprendedor le llevó a abrir su propio negocio tan sólo un año después. Con los ahorros de los siguientes 10 años de trabajo, compró 20 hectáreas de suelo cerca de Taipei en 1942, y se lanzó al negocio maderero. Trece años más tarde, estableció el grupo Formosa Plastics. A partir de ahí, profundizó el proceso de diversificación con un estilo de gestión directo y una filosofía clara: cerrar aquellos negocios o filiales que no eran rentables e invertir lo que hiciera falta en los que a largo plazo tenían buenas perspectivas.

Era "un hombre de palabra", "un racionalista" y "un hombre de acción", según empresarios citados por el diario Taipei Times. Según un estudio reciente de la compañía taiwanesa de investigación de mercado China Credit Information Service, Formosa Plastics ha sido el grupo más rentable de la isla desde 2004. Su beneficio neto el año pasado fue de 6.700 millones de dólares.

A pesar de su fortuna, Wang llevaba una vida relativamente austera. En 2006, pasó el bastón de mando a siete altos directivos, aunque seguía ejerciendo una fuerte influencia sobre las decisiones empresariales. Estaba casado y tenía dos hijos y ocho hijas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 23 de octubre de 2008