El obispo de Girona pide a los políticos que no tengan miedo a la Iglesia

Francesc Pardo Artigas fue ayer ordenado obispo y tomó ayer de la diócesis de Girona en una solemne ceremonia en la catedral a las que asistieron unas 2.000 personas. Las primeras palabras de Pardo o fueron para los autoridades políticas, a los que pidió: "No nos tengáis miedo". Tras ello, el prelado afirmó que el papel de la Iglesia es "hacer la vida más justa y mejores ciudadanos".

Su invocación fue seguida en directo por una nutrida representación de cargos políticos, entre los que figuraban el vicepresidente de la Generalitat, Josep Lluís Carod Rovira; el ex presidente de la Generalitat Pasqual Maragall, y el consejero de Política Territorial, Joaquim Nadal, además de autoridades locales. El nuevo obispo también animó a los jóvenes gerundenses a "hacerse seminaristas".

Pardo, hasta ahora vicario general y delegado episcopal de la diócesis de Terrassa, toma el relevo de Carlos Soler Perdigó, jubilado al cumplir 75 años. El nombramiento de Pardo ha despertado recelo entre los sectores católicos progresistas, que le consideran un representante del ala más conservadora de la Iglesia, pues un hombre próximo al cardenal Ricard Maria Carles.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0019, 19 de octubre de 2008.

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