Entrevista:MARÍA PUJALTE | Actriz

"La vida es totalmente gallega"

Pregunta. En su reciente estreno teatral, Gatas, va de aristócrata. Y no le veo mucha pinta, la verdad.

Respuesta. Yo tampoco me la veo. Pero ésa es la curiosidad que tengo: comprobar si el público se lo traga.

P. Llamándose Cayetana, no querrá casarse con un pipiolo treinta años menor.

R. No, no tengo esa intención. No me gustan los pipiolos.

P. ¿Qué tiene de marquesona en la vida civil?

R. Bueno, creo que siempre está bien tener guardada una coronita para ponértela en determinados momentos. Yo me la pongo cuando necesito marcar distancias.

P. Dado que es coruñesa, dígame si Rajoy y Pepe Blanco son dos luceros del firmamento gallego.

R. Dos luceros del alba.

P. ¿Y entre Rajoy o unos percebitos?

R. Ay, mire, es que me gustan mucho los percebes. Y, además, respeto mucho a la gente que baja a cogerlos al mar.

P. ¿Blanco o un queso de tetilla?

R. Pues también un queso de tetilla. No se puede comparar. Es que a mí me gusta mucho comer.

P. ¿A cuál de los dos cree que le va más el botafumeiro?

R. Depende. En esto voy a ejercer de gallega.

P. "Todos nos podemos inventar otras vidas". Si la dejaran suelta, ¿quién sería?

R. Es que nos soltamos la melena creyéndonos que somos, en este caso, Cayetana, señora de Bravo, Sarabia y Carvajal. En mi día a día me gusta levantarme y ver que me espera una nueva jornada, en la que tengo la responsabilidad de reinventarme, de superarme, de decirme que puedo con el día, que todo es muy tremendo, pero hay cosas muy bellas también.

P. "La emoción es algo mental, estomacal y sexual". ¿Ahora mismo a qué altura la tiene?

R. En este momento la tengo un poco estomacal, que es donde se nos ponen las mariposas cuando vamos a salir a escena. Intentas respirar para tener el cerebrito oxigenado, y los bajos fondos también relajaditos.

P. Los bajos, siempre relajaditos.

R. No es ninguna metáfora. Es que con la relajación respiratoria hay que abrir mucho las cositas de por ahí abajo.

P. ¿Sabe disfrutar?

R. Ay, Dios mío, me gustaría pensar que sí. Pero no hay recetas. Yo desconfío de ellas. Y si tienes la fuerza suficiente para pensar que siempre hay un caminito, un puntito de luz...

P. Se toma la vida como si fuera el Camino de Santiago.

R. Sí, porque a veces la mochila pesa un poquito. Y tengo mis cuarteles de invierno y mis cositas. Creo que es bueno tener un refugio.

P. Empezó haciendo cabaret. ¿Vendía alguna escoba?

R. Bueno, si lo duda es porque soy buena actriz y la engaño bien. Como vedette vendía el bacalao, y la gente compraba, ¿eh?

P. Recientemente, en Las cuñadas, también hacía de pendonazo. ¿Es una tendencia suya?

R. Pues si me dan tanto ese papel, será mi compensación. Y me digo: ya que no soy putón en la vida, voy a serlo aquí en las tablas. O igual es que me han visto algo [ríe].

P. "Tengo tentaciones todos los días". ¿Cae en ellas?

R. Me gusta la disciplina. Me ordena, me sitúa, me calma. Pero también intento escuchar a mi cabeza, o a mi cuerpo cuando me dice: hoy, bébete media botellita de vino tinto con tus amigos y relájate un poquito.

P. Ésas son todas sus tentaciones.

R. Relajarme. Me acuesto pronto, me levanto temprano, desayuno fuerte y llevo una vida ordenada. Para mí ya relajarme es acostarme un día a las dos. Es un lujo.

P. "Considero que tengo un ego fuerte". ¿Está encantada de haberse conocido?

R. No tanto como eso, pero creo que hay que intentar quererse, no darse mucha caña. Yo intento una de cal y otra de arena para estar tranquilita.

P. Como gallega, ¿va o viene?

R. Pue eso: subo y bajo. Porque es que según, es que es verdad, es que depende. Es que la vida es así.

P. La vida es gallega.

R. La vida es totalmente gallega.

P. ¿A qué diría Nunca mais?

R. A lo que voy sintiendo que me perjudica en general. Y a las ostras. Nunca mais a los bivalvos frescos.

P. Piensa que en otra vida estuvo en Brasil. No sería la garota de Ipanema.

R. Ay, ¿se imagina? Ya me gustaría ser la que inspiró a Vinicius y al otro, allí, tomando caipirinhas. Una mulata divina con unas caderas estupendas. No creo que fuera yo.

P. ¿O dice lo de Brasil porque se ve un cuerpazo?

R. Ay, muchas gracias. Eso me dice mi novio [risas].

P. ¿Hace mucho teatro fuera del escenario?

R. Procuro no hacerlo, pero a veces no queda más remedio. Por ejemplo, cuando te asustas, y te parapetas detrás de un personaje. De aristócrata o de tonta del bote: lo que vaya pidiendo el día.

P. ¿Y cuál de esos dos papeles le cuadra más?

R. El de tonta del bote. Pero ya sabe: cuanto más tonto, más feliz.

María Pujalte, en gira por España con la obra <i>Gatas,</i> del argentino Manuel González Gil, que recientemente estrenó en Madrid.
María Pujalte, en gira por España con la obra <i>Gatas,</i> del argentino Manuel González Gil, que recientemente estrenó en Madrid.CRISTÓBAL MANUEL

PERFIL

Tiene 41 años y no para de navegar entre el cine, el teatro y la televisión. Por eso nunca tiene tiempo de hacer ese viaje en globo por África, que tanto le gustaría, para ver "las manadas de bichos corriendo". Se dice hedonista, tímida y buena anfitriona, y, aparte de leer, oír música o ir al teatro, le encanta estar sola, en silencio, en casa. Cuenta que eso le ayuda a recuperarse. Cocina a menudo y va al gimnasio todos los días.

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