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"La mayor crisis de la humanidad es también una oportunidad"

El premio Nobel de la Paz 2007, Al Gore, aprovechó la actual crisis financiera mundial para llamar la atención sobre los problemas medioambientales del planeta Tierra y relacionó ambas para explicar de manera gráfica el declive de dos modelos, el energético y el financiero. Con corbata azul sobre un traje gris de chaqueta cruzada, Gore aseguró que la manera en que las hipotecas subprime estadounidenses han ido contaminando los fondos y los balances de numerosos bancos de medio mundo es muy similar a cómo el "carbono basura" ha ido impregnando la fina atmósfera que nos permite vivir en el planeta Tierra.

"Los financieros vendieron muchas hipotecas basura como una manera de minimizar los riesgos, y el modelo funcionó hasta que la contaminación fue excesiva". De igual manera, explicó que las consecuencias de arrojar a la atmósfera millones de toneladas diarias de CO2 van a ser letales. Gore ofreció su conferencia, titulada Pensando en verde; una estrategia económica para el siglo XXI, sin utilizar papeles ni un atril tras el que protegerse, y ofreció numerosos datos del final que puede tener el planeta en caso de no "seamos capaces de bajar el termostato".

Apuntó que entre 2006 y 2007 han aumentado las emisiones de CO2 un 3% y advirtió que, de seguir así, la temperatura media del planeta va a subir seis o siete grados durante este siglo, con el consiguiente deshielo de los polos. "Tanto el sistema financiero como el energético se están desmoronando, y las soluciones a ambos han de ser globales, porque se trata de problemas globales", concluyó.

"Revolución verde"

En su opinión estamos "ante la mayor crisis a la que se enfrenta la humanidad, pero es también una gran oportunidad" para aquellas empresas y países que apuesten por la innovación y la transformación de sus modelos energéticos hacia energías renovables. En ese momento hizo una referencia al impulso que a ese nuevo modelo están dando dos empresas vascas como Iberdrola, con su división de renovables y Gamesa, tanto por su capacidad de generación de energía eólica como por su división de producción de aerogeneradores. Según dijo, Euskadi ha entrado en "la revolución verde".

El lehendakari Ibarretxe le precedió en el uso de la palabra con un breve discurso en castellano, inglés y euskera, en el que agradeció a Gore que haya logrado en pocos años que todos los gobiernos del mundo tengan presente en sus agendas el cambio climático. "En Euskadi hemos tomado buena nota y hemos apostado por las energías renovables, y no nos vamos a arrugar para acometer los cambios necesarios", aseguró.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 17 de octubre de 2008