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Aguirre sólo admite un fallo de la informática en el Puerta de Hierro

El sistema necesita un proceso de adaptación, según el consejero de Sanidad

"Hay un fallo, lo reconozco". La presidenta regional, Esperanza Aguirre, admitió ayer en el pleno de la Asamblea de Madrid un error en el hospital Puerta de Hierro (Majadahonda). Respondía a una pregunta de IU sobre si el nuevo centro sanitario "se ha puesto en funcionamiento con las garantías y medios necesarios". La presidenta, que el miércoles volvió a visitar el nuevo hospital, abierto el pasado 27 de septiembre, asumió que el traslado no ha sido perfecto, como "en todas las mudanzas".

"Hay un fallo en la informática y yo lo reconozco, pero las instalaciones del Puerta de Hierro son extraordinarias y así nos lo han dicho todos los médicos y pacientes a los que me he encontrado", agregó. La informática es uno de los puntos débiles que han denunciado los representantes sindicales -entre ellos la Federación de Médicos y Titulados Superiores (Femyts) en una carta al gerente-, los anestesistas y los cirujanos.

Según denunciaba Femyts en una misiva fechada el 8 de octubre, el programa informático para gestionar las citas no permite priorizar los casos más graves y las historias clínicas escaneadas no incluyen toda la información que los especialistas necesitan, como también resaltaron los cirujanos en otra carta al gerente en la que pedían acceso a las historias en papel. Que la informática no esté a punto, o que los trabajadores aún no controlen los nuevos programas, supone "un sobreesfuerzo" para la plantilla, porque se acumulan pacientes cuyas citas del viejo hospital se cambiaron en el nuevo sin avisar a los interesados, según un portavoz de Femyts.

Significa que el trabajo de los profesionales es más lento por el "desconocimiento en un porcentaje relevante" de los programas de los ordenadores, según los anestesistas. Que en el área de farmacia, los trabajadores tienen que incluir los datos a mano, lo que supone "ampliar su jornada laboral", advertía Femyts. También compete a la informática la "enorme rigidez" del sistema de citaciones centralizado, que hace que los enfermos que reciben quimioterapia sean citados "con más de un mes de demora", según la federación de médicos.

El consejero de Sanidad, Juan José Güemes, que comparecía a petición del grupo socialista, admitió que "el cambio en la herramienta de trabajo" (de nuevo la informática) requiere "un proceso de adaptación". Agregó que el nuevo hospital "ya está funcionando pese al ruido, la campaña de determinados sindicatos y determinados medios de comunicación". Entre el público, seguían su intervención tres de los sindicalistas a los que destapó la consejería en un vídeo por abuchear a Güemes.

Éste anunció que el servicio de diálisis se trasladará del viejo hospital al nuevo "con toda probabilidad" a finales de octubre.

Tanto el diputado socialista Lucas Fernández como Caridad García, parlamentaria de IU, insistieron en el comunicado enviado por Femyts del 8 de octubre al gerente, en la que alertaban de la "situación grave" y "con riesgo de empeorar" del hospital, que demuestra que los profesionales "no han sido tenidos en cuenta en la planificación del traslado", según García.

El consejero centró su réplica final en desacreditar algunas de las informaciones de EL PAÍS sobre el traslado del hospital. Negó que no funcionara la radiología, como informó este periódico y denunciaban también el Femyts y otras fuentes sindicales. Aseguró que la imagen de un cadáver junto a una carretilla en una sala no refrigerada, tomada por un fotógrafo de EL PAÍS en la zona de velatorios, "retrata una composición imposible" y señaló que una de las instantáneas del laboratorio de inmunología, cuyo pie de foto señalaba que era del día anterior, fue tomada 10 días antes. Esta última aseveración es la única cierta, pero este periódico ya publicó una rectificación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 17 de octubre de 2008