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Crisis financiera mundial | La respuesta de los países

Alemania estudia un paquete de ayuda a la banca de hasta 400.000 millones

Berlín planea la nacionalización parcial de las entidades con más problemas

Alemania prepara un ambicioso plan a marchas forzadas para paliar los efectos de la hecatombe bursátil tras el anunciado la semana pasada para aliviar las dificultades financieras que atraviesan los bancos. La inversión total podría ascender hasta 400.000 millones de euros, según el diario económico Handelsblatt. Otros medios del país rebajan sus cálculos hasta 100.000 millones. De confirmarse esta enorme cantidad, que incluye las garantías de respaldo a la banca, quedaría no muy lejos del medio billón de euros invertido en el plan de salvamento aprobado por el Congreso de EE UU. Parte de este dinero, entre 50.000 y 100.000 millones, se destinaría a la compra de participaciones de bancos alemanes en apuros, según publicaba ayer el semanario Der Spiegel.

La canciller federal, la democristiana Angela Merkel (CDU), confirmó ayer que su Gobierno ultima este paquete de medidas, que podría anunciar mañana, según varios medios alemanes. El socialdemócrata Peer Steinbrück, ministro de Hacienda del Gobierno de coalición, no confirmó estas informaciones.

Ni Merkel ni Steinbrück han descartado que el Estado nacionalice parte de los bancos más afectados por la crisis. Según las informaciones que han trascendido, las entidades obtendrían a corto plazo capital propio. A cambio, el Ejecutivo aumentaría significativamente su influencia en las entidades rescatadas.

Tras una reunión con el presidente francés, Nicolas Sarkozy, en la localidad de Colombey, Merkel aseguró que "la intervención del Estado se hace necesaria" por el caos en los mercados, pero matizó que su Gobierno no pretende hacerse con el control de los bancos "a largo plazo".

Esta intervención, que sería similar al modelo británico de rescates bancarios aplicado la semana pasada, se discute en Berlín desde hace días.

Los presidentes del Bundesbank y del Banco Central Europeo, Axel Weber y Jean-Claude Trichet, junto con los máximos directivos de algunas de las principales entidades financieras alemanas urgieron a adoptar este tipo de medidas al Ejecutivo de Merkel, el mismo que las había descartado hasta hace poco.

Si el Gobierno decide finalmente aprobar por ley estas medidas, el paquete tendrá que bregar con cierta oposición parlamentaria. En el grupo democristiano no todos están de acuerdo en la nacionalización. Según el presidente del Bundesbank, los bancos que ahora reclaman ayudas estatales deberán "pasar por caja más tarde". Estas condiciones, apoyadas por el ministro Steinbrück, supondrían un cambio en la cultura financiera alemana. Los jefes de Gobierno del Eurogrupo se reúnen hoy en París, donde Merkel quiere coordinar las medidas de salvamento con sus colegas europeos. En cualquier caso y en palabras de Steinbrück, el Gobierno alemán está decidido a dar "una señal clara de distensión para recuperar la credibilidad y la confianza en Alemania" antes de la apertura de los mercados el lunes por la mañana.

El presidente federal alemán Horst Köhler (CDU), mostró ayer su apoyo partidario a una conferencia internacional sobre la economía global, en declaraciones a Der Spiegel. Esta reunión sería una suerte de Bretton Woods II, análoga a la conferencia que en 1944 acordó en la localidad norteamericana del mismo nombre la fundación del Banco Mundial y del FMI.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de octubre de 2008