Entrevista:JAVIER ARENAS | Presidente del Partido Popular de Andalucía

"He sido para Chaves su bestia negra"

Su partido le acaba de reelegir presidente de Andalucía por una mayoría abrumadora (97,3%). Javier Arenas (Sevilla, 1957) mueve las piezas fuera y dentro de los congresos sin que nadie le tosa, y pese a que ya lleva tres intentos fallidos de retirar a Manuel Chaves -1994, 1996 y 2008-, es la gran baza del PP para volver a intentarlo. Dos veces ministro, su habilidad le ha colocado en una influyente posición dentro del nuevo PP de Mariano Rajoy. Mientras llega 2012, los choques con Chaves resultan ya monótonos. "Tiene cierto complejo conmigo, he sido su bestia negra"

Pregunta. Llega a los congresos con los cambios hechos, así no hay polémica y sale reelegido casi por aclamación.

"Me da igual que me digan 'desahogado', no voy a perder mi naturalidad"
"Chaves se irá de la política perdiendo, no va a saber retirarse a tiempo"

Respuesta. Las renovaciones no hay que hacerlas sólo en los congresos, sino en el día a día, y es verdad que muchos cambios se han hecho en el transcurso de estos tres años. Lo que intento es que nadie se quede en el camino por la renovación. Es la clave de la cohesión de un partido.

P. Pero tiene un comité de dirección enorme (9 vicepresidentes), y ni se sabe los consejos de notables. No cabrán en la sede.

R. Soy partidario de ensanchar los equipos lo más que se pueda. Mo me gustan las camarillas. Los órganos del partido tienen que ser amplios, y los comités de gestión, operativos. Insisto: que nadie con experiencia se considere con 55 ó 60 años jubilado político.

P. Todos se han ido renovando menos usted y su entorno.

R. No tengo ningún inconveniente en reconocer que he mantenido a las piezas principales -Antonio Sanz como secretario general y Esperanza Oña como portavoz- porque venimos de procesos electorales con buenos resultados, el mayor apoyo popular que nunca hemos tenido en la historia. Lo que no se puede hacer es practicar el deporte de renovar destrozando los equipos que funcionan.

P. Del congreso nacional salió como hombre fuerte, la clave de la victoria de Mariano Rajoy.

R. Se ha escrito en muchos sitios, pero no es verdad. Quizás tuve una influencia especial por una razón obvia: Andalucía era la más numerosa y acudió muy cohesionada y con una sola voz.

P. Rajoy le devolvió el apoyo con un cargo a la medida: vicesecretario territorial. ¿Manda en todas las comunidades?

R. Mandar, mandan Rajoy y Cospedal, yo lo que hago es opinar y colaborar a que el mensaje en todas las autonomías y los ayuntamientos responda a lo que somos: un partido nacional.

P. En 1996 dejó Andalucía para ser ministro. ¿Con su cargo en Madrid teme dar una sensación similar?

R. No. Nadie ha cuestionado que Chaves sea secretario general del PSOE andaluz y presidente de la Junta, a la vez que presidente del partido en España. Estoy en primera línea de la política nacional, pero no en primerísima línea, y con los hechos estoy demostrando todos los días que lo que me interesa es Andalucía. He tenido muchas oportunidades para vivir en Madrid, pero mi pasión está en Andalucía.

P. Chaves y usted son viejos enemigos. Muchas veces parece que ajustan cuentas personales.

R. Nuestra relación es muy educada, normal y, en ocasiones, cordial. Eso no es óbice para que mantengamos debates políticos muy rotundos. La vida nos ha llevado a ser adversarios electorales durante un largo periodo, pero, insisto, la relación humana es bastante normal. Cuido mucho no caer en la descalificación personal, aunque haya una descalificación política contundente.

P. Pero en las sesiones de control al Gobierno se enredan entre los dos y se ponen verdes.

R. Cuando le hablo a Chaves de engaño con la deuda histórica, me estoy refiriendo a su política, no le estoy diciendo mentiroso, que es una palabra distinta. Ahora, tengo que ser muy rotundo porque son muchos años de socialismo en Andalucía, creo sinceramente que es un proyecto agotado, 26 años, y eso a él le sienta bastante mal que se lo recuerde. Yo llevo liderando la oposición en el Parlamento andaluz exactamente dos años y medio.

P. El debate entre ambos parece agotado, y eso que acaba de empezar la legislatura.

R. La verdad es que el debate con Chaves a mí me viene muy bien porque en las tres elecciones que me he medido con él mi partido sube. De hecho, si yo tuviera que elegir al candidato del PSOE en 2012, por supuesto que el mejor adversario para ganarle sería Chaves.

P. ¿Si Chaves se retira, usted también?

R. Lo que faltaba es que mi vida esté predeterminada por el señor Chaves. El PP decidirá su candidato independientemente de si Chaves lo es o no.

P. El candidato será usted, supongo.

R. Parece que sí. Pero la vida da muchas vueltas.

P. ¿Cree que Chaves será el candidato?

R. Lo será, y se irá de la política perdiendo porque no va a saber retirarse a tiempo.

P. ¿No va a saber él, o no le van a dejar sus compañeros?

R. Al final la decisión es suya. Cuando uno quiere dimitir, dimite, y cuando se quiere ir, se va. La otra canción es un cuento.

P. Dice que nunca descalifica al presidente de manera personal, ¿cree que él sí?

R. Creo que Chaves tiene un cierto complejo conmigo porque cada vez que me he presentado a las elecciones no le ha ido nada bien. La primera vez tenía 62 diputados y se quedó en 45, la segunda, aunque subió, no logró mayoría amplía, y esta vez ha perdido cinco escaños y el PP ha subido diez. Yo he sido para Chaves una especie de bestia negra. Además, muchas semanas ordena más de 40 ó 50 insultos a través de Pizarro o Zarrías.

P. ¿Le molesta que le llame perdedor?

R. Me sonrío porque es de una pobreza tremenda. Que el presidente de la Junta sólo mantenga el discurso de que él gana y yo pierdo y hable más de Valencia o Madrid que de Andalucía, es lamentable.

P. También le acusa de ser un frívolo, un "desahogado", ¿cree que le resta credibilidad?

R. Afortunadamente los ocho años que he estado en el Gobierno de España he sido una máquina de alcanzar acuerdos con los sindicatos, empresarios, los ayuntamientos, las comunidades autónomas, e incluso con Zapatero firmé el pacto contra el terrorismo. Se trata de un discurso completamente absurdo que responde al pensamiento único, es una de las mejores facetas del régimen andaluz, el ponerle etiqueta a los adversarios. Pero, vamos, yo no voy a perder ni mi naturalidad ni mi optimismo.

P. En el último congreso, el lema ha vuelto a ser el centro. Ya conoce el chiste de Alfonso Guerra de que con los años que lleva el PP caminando hacia el centro, a saber de dónde venía.

R. El centro no es una ideología, es una actitud, una forma de hacer política, lo contrario a lo sectario y lo dogmático, reconocer que el adversario tiene parte de la razón, que no se tiene la verdad absoluta. Yo empecé en UCD, he tenido esa actitud siempre, y me incorporé al PP cuando se consideró un gran partido de centro. El PSOE ha intentado presentar al PP, sobre todo en las zonas rurales, como un partido bastante escorado, pero eso ya no está funcionando.

P. ¿La crisis obliga al PP a una postura más constructiva?

R. Todo el mundo ha percibido que Zapatero y Chaves han engañado por razones electorales. Hablaban en abril de cierta desaceleración, ligero ajuste, etcétera. Muchas familias y pymes no han tomado medidas porque les dijeron que no hacía falta. Ha habido una pasividad absoluta, sobre todo de Chaves. Andalucía tiene el gobierno que más despilfarra de toda España y no se ha hecho absolutamente nada. Las encuestas que tengo me dicen que la gente percibe que Zapatero está perjudicando claramente a Andalucía. Y eso tendrá coste electoral.

P. Pidió para director de la RTVA a alguien sin perfil político, y la propuesta (Pablo Carrasco) es alguien sin perfil político.

R. Yo no pedí eso, yo pedí un director de consenso. No ha habido ninguna reunión.

P. El PSOE dice que varias.

R. Ninguna. Se nos había filtrado un nombre que no ha sido y se nos entregó un sobre con este nombre, que es impuesto. Comprenderá, además, que no voy a votar a un candidato para que al mes siguiente me dé cuenta de que me he equivocado. Necesito saber cuál es su equipo directivo, el director de informativos, la relación con las productoras. Sino, no le voto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 11 de octubre de 2008.

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