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El Gobierno de Perú en pleno ofrece a Alan García su dimisión

El escándalo por los sobornos petroleros salpica a todo el Gabinete

El escándalo de sobornos en la concesión de lotes de exploración petrolera conocido ya como Petrogate está a punto de costarle la cabeza a todos los ministros del presidente de Perú, Alan García. Ayer, todo el Gobierno presidido por Jorge del Castillo puso su cargo a disposición del mandatario. El acto de dimisión se produjo después de un desplante del Parlamento, a donde acudieron los ministros por la mañana con la intención de ofrecer explicaciones acerca del escándalo.

Los ministros intentaron adelantarse al curso de los acontecimientos, pues es muy probable que la próxima semana el Parlamento los retire de sus cargos. Llegaron al palacio legislativo sin haber sido citados, pero no fueron admitidos por los congresistas de la oposición, y un buen número de ellos abandonó el recinto en señal de rechazo a la comparecencia gubernamental. La junta de portavoces del Congreso les comunicó a los ministros que deben esperar hasta el martes para presentar su informe sobre el caso.

Ese día está previsto que se vote la moción de censura contra el primer ministro, Jorge del Castillo, y es muy probable que tenga éxito. Prácticamente toda la oposición -la derecha encabezada por Lourdes Flores, los nacionalistas de Ollanta Humala e incluso la bancada fujimorista- apoya la moción que tendría como resultado la caída de todo el Gabinete. Ya tiene seguros 59 de los 61 votos necesarios, de acuerdo con los medios locales.

"Nos vemos ante la necesidad de dar la cara, de no permitir que se mancille el honor de este Gabinete que ha trabajado con honestidad, austeridad y dedicación", declaró Del Castillo en el Congreso. Pero ante la negativa a escuchar su presentación, los ministros se desplazaron al Palacio de Gobierno para ponerse a disposición del presidente, quien, a esa misma hora, se encontraba en el acto de inauguración de una fábrica de pañales y artículos de higiene personal.

El petroescándalo, que se destapó el domingo con la difusión de una serie de grabaciones en las que dos militantes del Apra -el partido gubernamental- comentaban sobre los sobornos y maniobras ilegales que emplearon para conseguirle a la empresa noruega Discover Petroleum cinco lotes de exploración, ya supuso la renuncia del ministro de Energía y Minas, Juan Valdivia. Uno de los comprometidos en las grabaciones, Alberto Quimper, director de la estatal Perú-Petro, fue detenido el martes, mientras que otro, el ex ministro aprista Rómulo León Alegría, está prófugo.

Alan García -cuyo primer mandato, entre 1985 y 1990, estuvo empañado por actos de corruptela- no ha perdido oportunidad para ponerle gruesos calificativos a los funcionarios envueltos en actos ilícitos, a los que calificó de "víboras". "La corrupción es una forma de traición a la patria", dijo el miércoles. "Bastan tres o cuatro de estos felones, de estos fariseos, para destruir una construcción", añadió.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de octubre de 2008