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El debate pone a prueba a Patxi López como opción de cambio

El secretario general del PSE-EE, Patxi López, será el único jefe de filas de un partido y ya candidato a lehendakari que intervenga en el debate de hoy.

El presidente del PNV, Iñigo Urkullu, está fuera de la Cámara por las incompatibilidades que imponen los estatutos de su partido a los cargos internos, y el del PP, Antonio Basagoiti, estará también en la tribuna de invitados porque su relevo a María San Gil ha dejado al presidente del PP en esas mismas condiciones, ya que no fue en la candidatura al Parlamento en las elecciones de 2005. El portavoz hoy será Leopoldo Barreda.

El pleno, tras quedar neutralizada la principal apuesta política de Juan José Ibarretxe y su Gobierno, va a brindar así a López la exclusividad como rostro de un eventual cambio y alternativa a la política del tripartito, definida ayer como "frentista" por su compañero de filas, Rodolfo Ares.

El pleno no permitirá tampoco, esta vez, el cara a cara entre Ibarretxe y los portavoces de la oposición, ya que el lehendakari lo evita respondiendo a todos en bloque. El PSE pidió sin éxito el año pasado cambiar el formato.

Aún así, López aprovechará la ocasión para encajar su discurso de alternativa, basado en "la Euskadi real y de los ciudadanos" frente a la "Euskadi oficial e identitaria" que encarna Ibarretxe, según fuentes del grupo.

López acude preparado también para la discusión sobre las medidas frente a la crisis, en la previsión de que Ibarretxe "se adornara" con ellas, según dichas fuentes. "No rehuirá ese debate", afirmaron. López piensa dar a su medición de fuerzas con Ibarretxe "un enfoque positivo, más allá de la pura crítica o la resistencia".

López desgranará el balance de la aportación del PSE-EE en la actual legislatura que termina y pondrá en valor la aportación de su grupo a una gobernabilidad que habría resultado imposible sin su concurso. No sólo los presupuestos, también las leyes decisivas aprobadas lo han sido gracias a sus escaños.

Tranquilidad

El PP dejará ver el nuevo tono tras su congreso y se esforzará en transmitir que hay un futuro de "tranquilidad y estabilidad" más allá de Ibarretxe. No hará "mucho caso" a los socialistas, poco fiables por sus cambios, según adelantó ayer Basagoiti. Será un debate previsible, dijo, y la única consulta que falta es la de las elecciones, la que dirá "si Ibarretxe sigue en Ajuria Enea o la sociedad vasca quiere tranquilidad en vez de políticas de ruptura y enfrentamiento".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 26 de septiembre de 2008