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Gallardón paraliza las inversiones municipales por la crisis

La medida afecta a equipamientos que iban a ser licitados - Hacienda echa la culpa al Gobierno de Zapatero por no revisar la financiación local

Freno a las inversiones municipales. El Ayuntamiento de Madrid, con un presupuesto similar a un ministerio -este año sus arcas contenían 5.257 millones de euros-, ha decidido paralizar las inversiones que estaba a punto de sacar a concurso, para evitar que la crisis económica arrase sus cuentas.

Lo anunció ayer por la tarde en la Comisión de Hacienda el concejal del área, Juan Bravo, en respuesta a una pregunta del grupo de IU acerca de cómo el plan de ajuste aprobado el pasado julio iba a afectar a la construcción de equipamientos. "Sería inconsciente pretender ejecutar inversiones con el ritmo previsto", puntualizó el edil.

La oposición afea que Hacienda se escude en la crisis por su "mala gestión"

"No sé si voy a tener recursos para sacarlos adelante", justificó Bravo, ya finalizada la comisión. El Consistorio arrastra la mayor deuda de las Corporaciones Locales, con más de 6.636 millones de euros, según el Banco de España, que en su mayor parte se deben a la reforma de la vía de circunvalación M-30.

La nueva situación afecta a todas las inversiones del capítulo seis de los Presupuestos del Ayuntamiento (construcción, reforma o estudios previos de obras y equipamientos en todas las áreas de gobierno), que habían superado todas las tramitaciones y estaban a punto de salir a licitación para ser adjudicadas. Son sobre todo escuelas infantiles, centros de mayores y la remodelación de algunas calles de la capital, según especificó Bravo. Es decir, gastos "impropios", que no son competencias municipales, sino en su mayoría de la Comunidad de Madrid o el Estado, pero que el Ayuntamiento ha asumido en su lugar.

Bravo hizo en su intervención en la comisión un duro ataque al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, al que acusa de tener la responsabilidad de la situación financiera que arrastran los ayuntamientos, al no haber asumido "su obligación de revisar la financiación local". Mientras siga así, dijo, la paralización de las inversiones se mantendrá en 2009. Además, se quejó del trato discriminatorio que padecen los consistorios respecto a las comunidades autónomas, ya que la Ley de Estabilidad les impide endeudarse para financiar obras. "Pido cierto margen de flexibilidad", dijo.

El vicealcalde, Manuel Cobo, ya anunció a mediados de julio un plan de ajuste para afrontar la crisis que reducía el gasto en un 14%. Entonces, cifró en 773 millones de euros lo que el Ayuntamiento iba a dejar de ingresar. Ahora, según Bravo, la situación se ha agravado, porque desconoce los ingresos que va a obtener.

"No soy capaz de saber la financiación que obtendré el año que viene si caen los ingresos fiscales vinculados a los inmuebles", puntualizó. Es decir, los ingresos por plusvalías, el impuesto de construcción de obras o las tasas urbanas. A ello se agrega la caída de la venta del suelo. "Junto a estas incógnitas, el Gobierno de la nación anunció ayer [por el martes] que la crisis es más profunda de lo que pensaba", añadió. Y, por tanto, las previsiones de las cuentas municipales, realizadas en una situación económica y una perspectiva completamente diferentes, ya no sirven.

Preguntado por qué ocurriría si no se tomaran estas medidas, el concejal de Hacienda zanjó: "Iríamos a un déficit muy importante". No lo cuantificó.La paralización de las inversiones no implica que se renuncie a ellas. El concejal de Hacienda puntualizó que las obras proyectadas seguirán su tramitación ordinaria para que puedan tener salida en el momento en el que el Ayuntamiento pueda afrontarlas. No incluye de momento grandes obras como la reforma del eje Prado-Recoletos, el proyecto sobre el río Manzanares o las infraestructuras olímpicas, porque todavía están lejos de salir a concurso o, en el caso de las últimas, algunas ya están en marcha.

Tampoco la remodelación de la calle de Serrano, porque, como recordó el concejal de Hacienda, es una obra que se financiará con la venta de las plazas de aparcamiento que se van a construir y que le supondrá al Ayuntamiento unos ingresos de 12 millones de euros.

Sin embargo, si la situación económica no varía, los proyectos mencionados, que habrían continuado su tramitación en el tiempo, se acumularían con los ahora paralizados y también quedarían en suspenso. Por eso Bravo ha decidido priorizar.

Lo que sí hizo fue garantizar que se mantendrá el gasto social y afirmar que se han priorizado algunos gastos. "Va a haber cobertura social suficiente en los próximos presupuestos, incluso con incremento", aseguró. Lo que no ocurrirá es que crezca en la misma proporción que hasta ahora. Como ejemplo explicó que la intención del equipo de gobierno de Alberto Ruiz-Gallardón era duplicar las plazas en centros de día. Ahora no podrán hacerlo.

También aseguró que obras como la remodelación de Fuencarral, Sol o Montera se harán. "No es mucho gasto y no puedo dejar sin asfaltar Sol, cuando termine las obras Fomento", agregó. También se mantienen los planes especiales de los barrios, como Villaverde o Usera.

El anuncio de Bravo no sentó nada bien a los grupos de la oposición, PSOE e IU. "Zapatero es culpable de muchas cosas, pero no de que no se ejecuten los equipamientos en Madrid", ironizó el concejal Daniel Álvarez, portavoz de IU en la Comisión de Hacienda. "Quizás lo que hay que hacer es redistribuir el gasto". El concejal de IU se preguntó en su intervención cómo es posible que no se construyan las escuelas infantiles de Las Tablas o Sanchinarro, los nuevos barrios del norte. "Si el problema es la falta de financiación, no es el momento de paralizar el gasto social. Gasten más en necesidades sociales y menos en autobombo, que no son problemas inmediatos", espetó.

A la salida, Álvarez se quejó de la "caradura" del equipo de Gobierno. "Lo venimos diciendo desde mayo: la crisis no es una excusa ante el caos del Ayuntamiento", agregó. Y recordó que, en medio de esta situación económica, se siguen haciendo "gastos innecesarios". "Con los tres millones que costó la conmemoración del Dos de Mayo se habría hecho medio polideportivo", calculó.

El portavoz del grupo socialista, David Lucas, reprochó al concejal de Hacienda que "se escude en el Gobierno de la nación para justificar una situación financiera penosa". Lucas recordó que la crisis económica es de este año. "Sin embargo, la situación económica que atraviesa el Ayuntamiento es fruto de la mala gestión de años pasados", recalcó. Recordó que la deuda se ha triplicado y exigió al equipo de Gallardón que ahorre en "fastos, altos cargos y publicidad", en lugar de eliminar "obras que son necesarias para el reequilibrio territorial".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de septiembre de 2008