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Más de 100.000 catalanes ven la película de Allen en tres días

Vicky Cristina Barcelona ha tenido un buen arranque en la taquilla. Más de 109.000 espectadores vieron la última película de Woody Allen en Cataluña, donde recaudó 690.000 euros durante su primer fin de semana (de viernes a domingo) en la cartelera. Las cifras responden a las expectativas que había generado el filme durante su rodaje en Barcelona. Los espectadores catalanes han aportado finalmente casi un tercio de la recaudación total (2.215.000 euros) de la película en su estreno.

Mediapro, la distribuidora de la cinta, consciente del tirón del filme en Cataluña, destinó este fin de semana buena parte de las copias a las salas catalanas: 60 de las 330 en toda España. Podía verse en catalán (47), castellano (cinco) e inglés (cinco), pero la distribuidora todavía no ha desglosado el seguimiento de cada una.

Con un reparto de excepción en el que repite Scarlett Johansson, junto a Rebecca Hall, Penélope Cruz y Javier Bardem, la película ha tenido una buena acogida también en el resto de comunidades. En toda España, 351.000 personas fueron a verla el pasado fin de semana. De manera que el retrato de Barcelona ha triplicado ya las ganancias de otro título reciente de Allen, Match point.

Comparada con otra de las películas que más caja ha hecho este año, No es país para viejos, la nueva película de Bardem no sale mal parada. La cinta de los hermanos Coen se estrenó el 8 de octubre y venía precedida por el Oscar al actor español, galardonado como el mejor secundario del año. El premio encendió la venta de entradas, pero la película se quedó finalmente en la nada desdeñable cifra de 1,6 millones de euros en el fin de semana de su estreno.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 24 de septiembre de 2008