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El otoño irrumpe con brusquedad

Una tormenta causa la muerte de una mujer en Madrid y paraliza la ciudad - El fuerte aguacero caído en Tarragona atrapa a 2.000 pasajeros de trenes

Madrid / Barcelonaalizacion=Madrid / Barcelona

Protección Civil activó ayer, primer día de otoño, la alerta por fuertes lluvias en siete comunidades: Cataluña, Comunidad Valenciana, Aragón, Galicia, Castilla-La Mancha, La Rioja y Baleares.

Estas precipitaciones torrenciales ya afectaron ayer a Tarragona, donde 2.000 pasajeros de trenes quedaron atrapados, Córdoba, Jaén y Madrid. En esta última comunidad, una mujer murió al ser arrastrada por una riada. La capital sufrió un caos circulatorio, con retenciones de hasta 130 kilómetros, que paralizaron las entradas y salidas de la ciudad.

La población más afectada de Madrid fue Coslada, donde Francisca Zamora Cano, de 55 años, murió arrastrada por la riada. La mujer se había despertado sobre las cuatro de la mañana al percatarse de que el agua entraba a chorros en su vivienda, de una sola planta. Trató de salir del domicilio con dos de sus hijos, pero la fuerza del agua que bajaba por la calle arrancó la puerta de la casa y la arrastró unos 500 metros más abajo. La mujer murió ahogada y atrapada bajo las ruedas de un coche. Uno de sus hijos tuvo que ser ingresado en un centro sanitario.

En Coslada, numerosos vecinos fueron realojados al quedar anegadas sus viviendas. La población de San Fernando de Henares también resultó afectada, al no poder absorber las alcantarillas todo el lodo procedente de la Cañada Real. El agua inundó algunos comercios, así como viviendas y garajes. El Ayuntamiento de Rivas-Vaciamadrid puso en marcha el plan de emergencia.

Una vez escampó la tormenta, apareció el caos circulatorio. Varias carreteras de la Comunidad de Madrid -la A-1 (Burgos), la A-2 (Barcelona) y la A-3 (Valencia)- estuvieron paralizadas varias horas por las inundaciones, con atascos de 130 kilómetros. La carretera de Valencia permaneció cortada por la mañana en varios puntos por las numerosas balsas de agua. También fse interrumpió el tráfico en algunas líneas de metro.

En Cataluña, el primer episodio de lluvias intensas tras el verano se cebó ayer en la provincia de Tarragona. El sur del territorio registró hasta 75 litros por metro cuadrado entre las ocho de la mañana y las doce del mediodía. A las 10.45, la Generalitat activó el plan de alerta por inundaciones. Para entonces, el aguacero ya había paralizado varios servicios ferroviarios, inundado escuelas y colapsado el aeropuerto de Reus, ciudad a unos 13 kilómetros de Tarragona. A las 8.44, 11 trenes -seis de larga distancia y cinco regionales- con unos 2.000 pasajeros quedaron atrapados en distintos puntos de Tarragona durante más de tres horas debido a la intensidad de las precipitaciones. Renfe suspendió el servicio ferroviario por la línea costera, la zona más afectada, dejando aisladas seis estaciones aunque la circulación entre Barcelona y Tarragona se mantuvo. La compañía desestimó evacuar los trenes varados ya que la intensidad del chubasco también dificultó la circulación por carretera. Sólo 324 pasajeros que realizaban el trayecto Alicante-Barcelona fueron trasladados en autobuses hasta las estaciones de destino sobre el mediodía, cuando el temporal había amainado.

Dos vuelos internacionales que debían aterrizar por la mañana fueron desviados para evitar la tormenta. El temporal provocó también numerosas inundaciones en la provincia. Doce aulas de un instituto quedaron anegadas obligando a concluir las clases antes de la una de la tarde.

En Andalucía, las lluvias provocaron un centenar de incidencias en una veintena de municipios de Córdoba, Jaén y Granada, con inundaciones en viviendas, vecinos desalojados y cuantiosos daños en la infraestructura urbana y la agricultura. La más grave se localizó en Lucena (Córdoba), donde su alcalde calificó la situación de "catastrófica". En Jaén hubo 37 incidencias en 15 municipios por las tormentas. También se vieron afectadas 16 carreteras locales y secundarias por la acumulación de lodo y barro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 23 de septiembre de 2008