Cartas al director
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Aclaración

El pasado jueves 3 de septiembre, el señor Rafael Forcat González, de Madrid, expresaba en una carta bajo el título Ni para mono de vuelo su profunda preocupación porque cree que la piloto número uno de cazas de combate del Ejército del Aire, la teniente Rocío González, no tiene mono propio de vuelo. Y lo cree así, porque en la imagen publicitaria que aparece estos días en los medios de comunicación, dentro de la campaña que este ministerio está desarrollando para conmemorar los 20 años de la incorporación de la mujer en los ejércitos, la teniente Rocío González luce en su pecho un distintivo con su segundo apellido, Torres.

A través de estas líneas, quisiéramos aclarar que es habitual en todos los cuerpos de nuestras Fuerzas Armadas, que sean los propios militares los que elijan el apellido que quieren hacer figurar en el distintivo que les identifica en sus trajes, tanto de faena como de gala.

Lamentando esta pequeña confusión y para tranquilidad del señor Forcat y del resto de los lectores de su diario, simplemente queremos dejar constancia de que tanto la teniente González Torres como el resto de los miembros de nuestras Fuerzas Armadas cuentan con uniforme propio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 05 de septiembre de 2008.

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