Muere la madre de una víctima de 'vacas locas' con sus mismos síntomas

El centro de referencia de Alcorcón todavía no ha confirmado el diagnóstico

Madre e hijo han muerto en medio año, y los dos con los mismos síntomas. Él, José Emilio Fanjul de 41 años, falleció en febrero. Su madre, de 64, a mediados de agosto. Ambos acabaron igual: con una fuerte depresión y pérdida de memoria, manifestaciones típicas de la nueva variante de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, la versión en humanos de las vacas locas. La familia, muy afectada, no quiere que se publique el nombre de ella. Tampoco hacer declaraciones. Ambos vivían en León.

La mujer comenzó con una depresión y fue perdiendo la memoria

La esposa de José Emilio describió así hace seis meses la situación: "Andaba mal, se le olvidaban las cosas, dejó de hablar, de comer y le falló la respiración". Y dio una posible explicación a cómo ambos pudieron haberse infectado por los priones, las proteínas nocivas que se encuentran en algunos tejidos de los animales: "Le gustaban mucho las vísceras. Su madre le hacía unos sesos rebozados porque a él le encantaban". Justo uno de los productos considerados de riesgo, que fueron retirados hace ya años. Pero eso no es un impedimento, porque el periodo de incubación de la enfermedad es de 20 años.

Si se confirma el diagnóstico, la mujer sería la cuarta víctima mortal en España. Aparte de su hijo, han fallecido otra mujer de León este año y una chica de Móstoles (Madrid) hace tres.

Ayer, el Servicio de Sanidad de la Junta de Castilla y León se limitó a reconocer que se estaban preparando diversas muestras de tejido cerebral y de otros órganos para enviarlas al hospital de Alcorcón (Madrid), donde se determinarán en el plazo máximo de un mes y medio las causas exactas del fallecimiento de la mujer. Además, se ha notificado el caso al Centro Nacional de Epidemiología, por lo que se considera casi seguro que se trata de un nuevo caso del mal de las vacas locas.

Incluso el padre del hombre y esposo de la mujer fallecida ha reconocido que la enfermedad de ambos y su trayectoria final fue igual, salvo que la muerte del hijo fue más rápida. La mujer comenzó con una depresión, que se consideraba lógica después de la muerte de un hijo, pero fue perdiendo la memoria paulatinamente y sufriendo alteraciones neurológicas diferentes. Ninguno había estado en el Reino Unido, donde comenzó la enfermedad.

La enfermedad de Creutzfeldt-Jakob puede ser de cuatro tipos. De la más frecuente, la esporádica (llamada así porque no hay causa aparente), han fallecido desde 1993 un total de 792 personas en España. De la nueva variante, la causada por comer vacuno infectado, en todo el mundo han muerto 208 personas, según el Centro de Control de Enfermedades de EE UU. Hay otra posibilidad, la genética, que quizá los expertos reconsideren ahora que hay dos afectados en una misma familia.

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