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Moscú firma el alto el fuego pero sólo se irá cuando lo crea preciso

Rusia destacará en la zona cuantos "soldados de pacificación" quiera

El presidente ruso, Dmitri Medvédev, firmó ayer el documento que había consensuado el martes con su homólogo francés, Nicolas Sarkozy, y que debe servir de base para encontrar a través de negociaciones y debates internacionales una solución definitiva al conflicto en Georgia. El ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, explicó después que las tropas rusas se irán retirando a las posiciones anteriores al 8 de agosto según se cumplan las medidas de seguridad adicionales necesarias. Es decir: se irán cuando lo estimen conveniente. Mientras llega ese momento, las tropas rusas están destruyendo las instalaciones militares georgianas próximas a las regiones separatistas para evitar futuros ataques.

Medvédev suscribió el documento de seis puntos, con el que se espera solucionar el conflicto georgiano, en la ciudad de Sochi, a orillas del Mar Negro, a escasos 30 kilómetros de la frontera con Abjazia, una de las regiones separatistas que, como Osetia del Sur, desea que su independencia de facto sea reconocida por la comunidad internacional.

El plan patrocinado por Francia en su calidad de presidente de turno de la UE contempla la renuncia al empleo de la fuerza, un alto el fuego real y el libre acceso de la ayuda humanitaria. El cuarto punto prevé la retirada de las tropas georgianas a los lugares de emplazamiento permanente mientras que el quinto consiste en el repliegue de los rusos a la línea anterior al comienzo de los combates. Pero este punto contiene una frase según la cual Moscú puede tomar medidas de seguridad adicionales hasta la creación de los correspondientes mecanismos internacionales.

Amparándose en esta cláusula, las tropas rusas han continuado en los alrededores de Gori, oficialmente evacuando los depósitos de armas encontrados. Según han informado algunos medios de comunicación rusos, esas medidas incluirían una franja de 10 kilómetros en territorio georgiano donde los militares rusos podrían permanecer. Otras fuentes lo han desmentido. Como nadie ha publicado el texto del acuerdo no hay manera de saber qué dice exactamente. Lavrov se limitó a señalar que para los pacificadores rusos (las tropas que ya se encontraban en Osetia del Sur en cumplimiento de un anterior plan de paz firmado con Georgia) "hay previstas medidas de seguridad suplementarias".

El sexto punto sufrió modificaciones ante la negativa a firmarlo del presidente de Georgia, Mijaíl Saakashvili. Se quitó la alusión que se hacía del estatuto futuro de Abjazia y Osetia del Sur. En su versión final, el sexto punto contempla sólo el comienzo de un debate internacional para hallar los mecanismos que garanticen la seguridad de esas regiones.

Las interpretaciones que dan Tbilisi y Moscú sobre este punto son distintas. Los georgianos interpretan en él la posibilidad de reemplazar a los rusos por fuerzas de pacificación internacionales; el Kremlin ve la posibilidad de plantear el problema del estato de Abjazia y Osetia del Sur.

Lavrov no sólo no puso fecha a la retirada de las tropas rusas, sino que advirtió de que "los pasos encaminados a cumplir los acuerdos dependerán de cómo esos acuerdos sean cumplidos por las otras partes". Y añadió: "Los acuerdos básicos no determinan ningún techo para el contingente de pacificación". En otras palabras, que Moscú puede tener en la zona cuantos soldados quiera.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 17 de agosto de 2008