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Reportaje:gente

Todo por la joven novia

La palabra crisis no figura en el diccionario de Roman Abramovich, cuyo último proyecto va a convertirle en propietario del domicilio privado más caro de todo el Reino Unido, con un coste estimado de 185 millones de euros. El magnate ruso, de 41 años, acaba de obtener los permisos municipales, según confirmaba el Daily Mail, para reconvertir dos inmuebles de su propiedad en una suerte de palacio con sede en el exclusivo barrio londinense de Knightsbridge. El enorme desembolso obedece a que el multimillonario tuvo que comprar uno a uno los ocho pisos de lujo que integran el complejo -dos edificios adosados en Lowndes Square-, a lo que se suman las obras de remodelación.

La fachada se preservará intacta, pero el interior será transformado en una única mansión con ocho dormitorios, una sala de cine, piscina climatizada y sauna. La que será la nueva vivienda del magnate y su joven novia, Daria Zhukova (25 años), está a dos pasos de los selectos almacenes Harvey Nichols, los favoritos de la colonia rusa más opulenta, muy accesible al campo de fútbol del Chelsea -propiedad de Abramovich- y no demasiado lejos del hogar que compartiera con la madre de sus cinco hijos, Irina, antes de su publicitado divorcio.

La operación supera con creces el récord establecido por Lakshimi Mittal, el rey del acero y primera fortuna del país, cuando compró un palacete próximo a los jardines del palacio de Kensington, valorado en 144 millones de euros.

No es el único récord protagonizado por Abramovich en una demostración de su poderío. Tras decidirse a financiar una galería de arte en Moscú para su novia, que será inaugurada el próximo mes, le compró el pasado mayo sendas obras de Francis Bacon (55 millones de euros) y Lucien Freud (21,5) que pulverizaron las cifras pagadas nunca en subasta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 11 de agosto de 2008