La fiscalía investiga los fondos utilizados para comprar la cristalería de un etarra

La fiscalía de la Audiencia Nacional ha ordenado a la policía que investigue el origen de los fondos que utilizó Milagros Altuna, la esposa del etarra Cándido Azpiazu, para adquirir la cristalería de su marido, que salió a subasta el pasado 17 de julio.

Azpiazu, asesino del militante de UCD Ramon Baglietto, que de pequeño había salvado su vida, fue condenado a 49 años de prisión y a indemnizar a los familiares de su víctima con 12.383.000 pesetas (74.423 euros) más los intereses desde febrero de 1980, fecha del atentado.

Más información

Tras cumplir la pena de prisión, Azpiazu quedó en libertad y en 2005 adquirió una cristalería, precisamente en los bajos del edificio en el que reside la viuda de Baglietto.

Como Azpiazu no había pagado ni un euro de las indemnizaciones a las que había sido condenado, la Audiencia embargó la cristalería propiedad del matrimonio Azpiazu-Altuna. Sin embargo, al tratarse de bienes gananciales, sólo puede embargarse la parte del terrorista, es decir, que sólo la mitad salió a subasta.

En el acto celebrado en los juzgados de Azpeitia, Milagros Altuna fue la única que pujó y se hizo con la parte de la cristalería subastada por 46.000 euros. El dinero no era para los familiares de Baglietto sino para el Estado ya que en su momento fue el Ministerio del Interior el que compensó a la viuda.

Ahora, la fiscalía sospecha que Altuna pudo recibir los fondos de su marido por lo que podrían ser embargados de nuevo.

102 años para Lola

Por otro lado, la Audiencia Nacional ha condenado a 102 años de prisión a la etarra Dolores López Resina, Lola, de 57 años y natural de Sierro (Almería), por su participación en la colocación de un coche bomba en el barrio de la Albericia, de Santander, el 22 de febrero de 1992, que fue activado al paso de un furgón policial. La explosión causó la muerte instantánea de tres transeúntes y graves lesiones a los ocupantes del furgón policial, así como lesiones menores a numerosos ciudadanos.

La sentencia declara probado que siguiendo instrucciones de Francisco Mujika, Pakito, Lola, en unión de otros dos terroristas, Iñaki Recarte y Luis Ángel Galarza, ya condenados, preparó la infraestructura del comando en Santander y alquiló los pisos francos y luego realizó vigilancias del paso de vehículos policiales.

Además, la Audiencia ha condenado a los etarras Asier Mardones y Josune Oña, a 74 y 69 años de prisión, respectivamente, por su participación en el atentado contra una patrulla de la Ertzaintza cometido en el alto de la Herrera (Álava) el 14 de septiembre de 2003, en el que resultaron heridos dos agentes. En el enfrentamiento posterior, resultó muerto uno de los integrantes del comando, Arkaitz Otazua.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 31 de julio de 2008.

Lo más visto en...

Top 50