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Reportaje:música

Noche de magia flamenca en Montreux

El festival suizo vive una velada de copla, cante y jazz

Una de esas noches "únicas e irrepetibles", tan características del Festival de Jazz de Montreux, tuvo lugar el pasado viernes con un concierto extraordinario que reunió sobre un mismo escenario a los españoles Javier Limón, Concha Buika, Juan Carmona, el bailaor Farru y el cantaor Pitingo.

Que fue una velada especial era evidente: entre los espectadores había un invitado de lujo entre el público: Quincy Jones. El legendario productor y arreglador estadounidense no se perdió una nota del concierto de la cantante Concha Buika. La mallorquina presentó una propuesta elegante, a medio camino entre el jazz, la copla y el flamenco acompañada por un grupo de virtuosos cubanos entre los que destacaron el pianista Juan Melón González y el trompetista Carlos Sarduy.

Abrió el fuego la joven promesa del cante Pitingo acompañado a la guitarra por Juan Carmona en un pase que les llevó a revisitar clásicos como Georgia on my mind o Yesterday en clave flamenca. En un concierto maratoniano, que terminó pasada la una de la madrugada, correspondió el turno al productor y guitarrista Javier Limón. Conocido gracias a sus trabajos junto a músicos como Paco de Lucía, Luz Casal, Chucho Valdés o Diego el Cigala, Limón propuso un espectáculo que combinó "el latín jazz de hoy con el flamenco de hoy", según explicó tras su presentación.

Rendidos

El productor comentó que tocar en Montreux tiene un significado especial, porque "Claude Nobs [director y fundador del festival] es un tipo que realmente ama esta música, algo que no suele ser habitual", no en vano, destacó, "Camarón recordó durante años sus históricas presentaciones en esta sala". De hecho, un público centroeuropeo poco habituado a las explosiones emocionales propias del flamenco y de las "músicas de raíz" acabó por rendirse al hipnótico taconeo de El Farru, que puso en pie a una sala entregada en el que, probablemente, fue uno de los momentos cumbres de la noche.

Concha Buika confesó "sentirse en el cielo" con su actuación en el Festival de Montreux antes de que se celebrase la fiesta final con todos los músicos sobre el escenario. Una reunión inédita que fue grabada para su posterior edición en DVD y que "formará parte de un documental musical", según afirmó Limón. Una noche de ritmo y duende que terminó con Buika acompañada por la guitarra de Limón para cerrar un concierto que inundó de sonoridades latinas las mágicas noches de la Riviera suiza.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 20 de julio de 2008