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Gallardón quiere derribar La Peineta para hacer un estadio nuevo

La crisis de la inmobiliaria Martinsa complica la operación del Calderón

En el viaje que realizó a Pekín el pasado diciembre quedó fascinado con El Nido, el estadio olímpico chino diseñado por los suizos Herzog & De Meuron. Quizá fue por eso, porque quiere algo igual para la candidatura olímpica de Madrid para 2016, pero el caso es que Alberto Ruiz-Gallardón se plantea ahora derribar casi por completo el estadio de La Peineta para construir uno nuevo sobre sus cimientos.

O sea, "100% nuevo", afirman fuentes de la Concejalía de Hacienda. Y su ocupante será el Atlético de Madrid, que se desprende del estadio Calderón.

FCC podría sustituir a la inmobiliaria de Fernando Martín en las negociaciones

El Consistorio confía en que la compañía que entre ofrezca "garantías"

"Es igual que cuando se rehízo el Palacio de los Deportes tras el incendio, que se construyó completamente nuevo sobre los restos. Sólo quedaba un muro que pedía a gritos que se tirara", explican las mismas fuentes para ilustrar el calibre de la operación, pese a que se niegan a utilizar el término "derribo".

Pero esta idea de reforma integral, si se prefiere la manera de decirlo, está directamente supeditada a la operación de recalificación del suelo del estadio Vicente Calderón y de la cervecera Mahou. Un proceso que puede verse complicado por la suspensión de pagos de Martinsa-Fadesa, la mayor inmobiliaria de España.

Esta empresa formó un consorcio hace tres años junto con la firma Andria para quedarse con el 10% del suelo del Vicente Calderón. Además, ese consorcio se reservaba el derecho sobre la explotación de la zona asignada al Atlético, en la que podrían construirse viviendas. Sin embargo, tras la suspensión de pagos de Martinsa-Fadesa el lunes, todo indica que una tercera empresa tendrá que intervenir en lugar de esa compañía. "Esperamos que lo haga una firma que ofrezca garantías para que la operación salga adelante", explican en la Concejalía de Hacienda. Esa constructora, según fuentes cercanas al club, podría ser FCC, que dice que "de momento no hay nada", pero admite su interés por hacerse con el derribo del antiguo estadio y la obra del nuevo.

Se espera que el convenio definitivo entre el Ayuntamiento y el Atlético de Madrid se firme la semana que viene, un año después del primer acuerdo.La mayor inmobiliaria de España por activos y por suelo, Martinsa-Fadesa, presenta suspensión de pagos, y ya se oye el sonido de las fichas de dominó que dibujan el panorama inmobiliario español. En Madrid, la primera pieza que puede quedarse boca abajo es la de la operación de recalificación del estadio Vicente Calderón, cuyo convenio entre el Atlético de Madrid y el Ayuntamiento se firmará previsiblemente la semana próxima, cuando el club regrese de su gira por México.

La inmobiliaria de Fernando Martín iba a ser una de las encargadas de la explotación del futuro suelo recalificado, ya que posee una participación importante de la sociedad propietaria del estadio. Ahora, fuentes del Ayuntamiento esperan que el Atlético encuentre pronto a una tercera empresa capaz de "ofrecer garantías" de que la operación será viable. Esa empresa, según fuentes cercanas al club y al proyecto, podría ser FCC.

Un portavoz de dicha compañía explicó ayer que "de momento no hay nada de construir viviendas ni se ha hablado con Martinsa". Pero sí admitieron que están muy interesados en hacerse con los trabajos de derribo del estadio y de la construcción de la futura Peineta.

Por su parte, Martinsa explicó que no ha habido ningún avance en los últimos meses y dejó en el aire su continuidad, informa Luis Doncel.

Hace tres años, Martinsa y la inmobiliaria Andria formaron un consorcio urbanístico (RTM) para quedarse con el 10% del suelo del Atlético de Madrid, valorado en 226 millones de euros y propiedad de la sociedad División Inmobiliaria, de los dueños del club colchonero.

A cambio, dieron al Atlético, que arrastraba una deuda asumida de 130 millones de euros, 22,6 millones. Caja Madrid también entró en la operación y se quedó con un 5% de ese suelo. La entidad bancaria tendría un derecho preferencial sobre la financiación de la edificación de todo el ámbito. Si no prosperaba la operación urbanística, el club tendría que devolver el dinero a las entidades. El préstamo recibido por el consorcio y Caja Madrid estaba avalado con los ingresos por derechos de televisión del club.

Por la venta de su suelo, el Atlético espera ingresar unos 260 millones de euros. La operación se realizará de manera conjunta con la cervecera Mahou (que posee los terrenos colindantes) y permitirá construir viviendas en una superficie edificable de 175.000 metros cuadrados. Mahou y el Atlético se repartirán el terreno al 50%.

La operación permitía a RTM explotar la proporción de los terrenos del Atlético de Madrid. Así, la venta de las 1.000 viviendas previstas en la mitad del terreno correspondiente (unos 87.000 metros cuadrados de volumen edificable) reportaría a sus promotores unos 425 millones de euros brutos, según los planes iniciales. A esa cifra hay que descontar los gastos por la compra de los terrenos al Atlético y, quizá también, al Ayuntamiento, más los gastos financieros y los derivados de la ejecución de las obras.

La parcela del Calderón, de unos 31.000 metros cuadrados, quedaría liberada al desplazar la edificabilidad a la zona de Mahou y se reservaría para una gran zona verde y un lago, según anunció en su día el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón. Es decir, que las torres de viviendas que se proponían en los tres proyectos que se presentaron, a finales de 2006 se concentrarán en los terrenos de la cervecera. De su diseño se encargará el arquitecto estadounidense Tom Maine.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 17 de julio de 2008