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Maragall envía una carta a todos los profesores para defender la Ley de Educación

"Es preciso recuperar la autoridad, el respeto y la idea de esfuerzo", dice el consejero

En vísperas de que el Gobierno catalán apruebe el proyecto de la primera Ley de Educación de Cataluña, el titular de esta cartera, Ernest Maragall, se ha dirigido por carta a los más de 60.000 maestros y profesores de secundaria de Cataluña. La misiva defiende la necesidad de la ley para mejorar la educación.

Se debe avanzar hacia "metas de calidad y excelencia", dice el consejero. Y agrega: "Soy bien consciente de que para conseguirlo será necesario contar con la complicidad positiva de los docentes y sé también que sólo la podremos obtener si hacemos bien patente la confianza y el pleno apoyo que esta profesión necesita en todo momento". Y enfatiza que debe mejorar el reconocimiento social de los docentes, al que califica de "imprescindible"

El consejero dice a los profesores que uno de los objetivos de la Ley de Educación es "establecer el entorno de confianza (...) que los profesionales docentes merecéis". Maragall añade que conceptos como autonomía, formación, carrera profesional, dirección y evaluación "adquieren todo el sentido: son las piezas imprescindibles que nos deben servir para tejer una red educativa potente y capaz de plantearse todas las ambiciones. Ya sé que estos conceptos son sospechosos de ser una declaración de buenas intenciones" y que se trata de "dotarlos de contenido real", agrega.

Maragall desgrana en su misiva los principales ejes del anteproyecto planteado por su departamento. Recuerda que se pretende crear un modelo educativo en el que "cada centro pueda desplegar su proyecto con personalidad y carácter propio, visible y bien valorado por las familias y el alumnado". Agrega el consejero: "Sólo de esta manera haremos sentir a todo el mundo partícipe de la escuela y el instituto; sólo de esta manera, con la percepción de poder decir con orgullo: 'Yo he estudiado aquí y éste ha sido mi maestro o maestra y éste ha sido mi profesor o profesora".

En otro apartado de la carta añade: "Digámoslo claro también. Es preciso recuperar conceptos como la autoridad y el respeto. Es necesario dignificar la idea de esfuerzo y de resultado, rehacer los puentes no suficientemente firmes ni bien diseñados entre las diferentes etapas educativas, muy especialmente entre primaria y secundaria. Es necesario apostar por los estudios posobligatorios tanto por el bachillerato como por los ciclos formativos de formación profesional y es preciso consolidar el crecimiento (...) de la nueva etapa educativa de cero a tres años".

Tras señalar que la nueva ley debe ser "capaz de recoger el máximo consenso" y que está pensada para "que todo el mundo se sienta escuchado y representado", añade que "antes de un año Cataluña dispondrá de un modelo educativo propio, a punto de ser desplegado".

Maragall también dice: "Contamos con un sistema educativo que cumple con creces el papel de servicio esencial, que ha acompañado con dignidad evidente el cambio social profundo que nuestro país ha experimentado en los últimos treinta años y que también ha sabido encajar el alud de nuevos ciudadanos llegados al país en los últimos años, con especial intensidad a nuestras escuelas e institutos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 14 de julio de 2008