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Mas diluye el peso de los renovadores en la ejecutiva de CDC

El líder convergente mantiene el poder de su guardia pretoriana

El proyecto estrella de Artur Mas, recuperar para Convergència Democràtica (CDC) la posición de pal de paller del catalanismo político, tendrá su traslación en la futura ejecutiva del partido que saldrá del congreso que empieza mañana. Mas ha configurado una dirección mucho más plural, dando entrada al sector renovador, que apuesta por soslayar el discurso más identitario y primar el más programático con el fin de recuperar el Gobierno catalán en las próximas elecciones autonómicas.

Esta corriente, con crecientes adeptos, está apadrinada por el alcalde de Sant Cugat, Lluís Recoder, y por dirigentes que en los comicios locales alcanzaron sus alcaldías con mensajes más pragmáticos y centrados en valores. Junto a Recoder, entrarán en la ejecutiva los alcaldes de Tortosa, Ferran Bel; de Figueres, Santi Vila; de La Seu d'Urgell, Albert Batalla, y el concejal de Terrassa Josep Rull. Recoder, el más alto en el escalafón, deberá conformarse con presidir una comisión asesora de política municipal.

Mas ha evitado incluir a estos dirigentes en el núcleo de decisión, que seguirá copando su guardia pretoriana. En este equipo -el pinyol- figuran David Madí al frente de estrategia y comunicación, Quico Homs como responsable del proyecto de Casa Grande del Catalanismo, y Oriol Pujol, portavoz en el Parlament. A pesar de que orgánicamente estarán supeditados a Felip Puig, secretario general adjunto, su influencia sobre el líder no variará.

Madí ha designado como ayudante a Jordi Cuminal, actual secretario general de las juventudes. Cuminal, si la operación resulta un éxito, sustituirá a Madí cuando éste abandone la dirección.Mas ha equilibrado el peso de los nacionalistas moderados -se mantiene el ex consejero Antoni Fernández Teixidó y entra Josep Maria Cullell- con el de los soberanistas, aunque estos últimos acapararán más poder ejecutivo.El congreso, que se inicia mañana y se prolongará hasta la tarde del domingo, supondrá la confirmación oficial de Felip Puig como número dos de CDC, al frente de la secretaría general adjunta, y orgánicamente por encima de los secretarios ejecutivos. En este puesto estarán cuatro dirigentes: Quico Homs (proyecto), David Madí (estrategia), Lluís Corominas (militancia y acción municipal) y Montserrat Candini (área sectorial). Candini será la primera mujer en el escalafón convergente, en el séptimo puesto.

Mas ha premiado a Montserrat Candini por el éxito obtenido en las últimas elecciones generales al conseguir un acta en el Senado y superar en votos a la lista del Congreso que encabezó el democristiano Josep Antoni Duran Lleida. Candini tiene un marcado perfil progresista -a diferencia de Homs y Madí- y ha defendido en numerosas ocasiones los matrimonios entre personas del mismo sexo. Eso mismo hizo durante la campaña electoral, lo que le valió la reprobación del ultracatólico Josep Miró Ardèvol, quien promovió un boicoteo a su candidatura. La dirección de CDC abrió un expediente sancionador a Miró, quien esta semana optó por devolver el carnet de militante.

El líder de CDC ha suprimido del organigrama las vicesecretarías generales, que creó en el anterior congreso, por poco resolutivas. A cambio, cada secretaría ejecutiva dispondrá de uno o dos adjuntos además de un coordinador de área. La ejecutiva, que tendrá el 40% de mujeres, ha renovado la mitad de sus dirigentes y ha rebajado la media de edad, al entrar jóvenes promesas del partido como Maite Fandos, concejal en el Ayuntamiento de Barcelona.

Mas ha mantenido en la dirección a parlamentarios de su confianza, como un premio por su demostrada capacidad de trabajo. Por ejemplo, Irene Rigau, Josep Lluís Cleries, Carme Vidal y Pilar Pifarré. También continuarán Carles Campuzano, que dejará la presidencia del consejo nacional en manos de Marta Alós; el responsable de relaciones internacionales, Carles Llonres, y Antoni Vives. En cambio, no formará parte de la ejecutiva el ex secretario general de Esquerra Republicana Àngel Colom.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 10 de julio de 2008