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Trias exige al Consistorio que aclare cómo resultó herido el jefe de la Guardia Urbana

Saura descarta que se abra una investigación porque no hay irregularidades

Tanto la grave lesión que sufrió Xavier Vilaró, jefe de la Guardia Urbana de Barcelona, en los altercados del domingo 29 de junio en la plaza de Espanya tras la celebración de la Eurocopa, como la falta de información municipal durante cinco días tienen que ser explicadas en una Comisión de Seguridad extraordinaria. Así lo considera el jefe de filas de la oposición, Xavier Trias, que ayer presentó esa petición en el Consistorio.

"Se presentará un informe sobre lo ocurrido en la Comisión de Seguridad ordinaria de la próxima semana", señaló Assumpta Escarp, concejal de Seguridad.

No fue el único partido político que ayer pidió explicaciones. Alberto Fernández Díaz (PP) considera que es "inadmisible" el silencio municipal de una semana y que no se haya aclarado si realmente fue una pelota de goma disparada por los Mossos d'Esquadra la que alcanzó a Vilaró.

Respecto a la opacidad informativa, el Consistorio la sigue negando. Un alto responsable municipal contó lo sucedido así: "El jefe de la Guardia Urbana no se encontró mal hasta el lunes por la mañana. Cuando fue al Hospital del Mar, los facultativos consideraron que, con toda probabilidad, el bazo absorbería el hematoma con reposo total. En esas circunstancias, Vilaró pidió que no se dijera nada porque confiaba en su pronta recuperación. No fue así y tuvo que ser intervenido. Fue una operación en la que se produjo una complicación. Finalmente se esperó a la recuperación del posoperatorio para hacerlo público".

El consejero de Interior, Joan Saura, descartó ayer la apertura de una investigación para esclarecer los hechos al considerar que no existió ninguna actuación irregular de los Mossos d'Esquadra. Fuentes de la policía autonómica también expresaron sus reservas sobre el hecho de que el origen de la lesión de Vilaró fuese el impacto de una pelota de goma lanzada por agentes antidisturbios para repeler a unos exaltados que habían asaltado un camión de bomberos. Así las cosas, sólo el relato que pueda ofrecer Vilaró cuando se recupere ayudará a esclarecer lo ocurrido, aunque la discreción siempre ha sido una de sus virtudes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 8 de julio de 2008