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Rajoy intenta zanjar la división catalana al imponer a una cuarta candidata

La senadora Sánchez-Camacho será la presidenta tras la renuncia de Sirera

¿Por qué esta vez había de ser diferente? De nuevo la historia se repitió ayer y como ha ocurrido siempre en el PP catalán, la dirección de Génova -sede nacional del partido- ha acabado por aterrizar en Cataluña para imponer su candidato a la presidencia. Esta vez la elegida ha sido la senadora y cabeza de lista por Girona en las generales, Alicia Sánchez-Camacho. La vicesecretaria de Organización, Ana Mato, se plantó ayer en Barcelona y exigió a los dos principales candidatos a la presidencia del PP catalán -Daniel Sirera, que aspiraba a la reelección, y Alberto Fernández Díaz, concejal barcelonés- que dejaran expedito el camino a Sánchez-Camacho, muy enfrentada con Sirera. Mato lo consiguió tras una acalorada y maratoniana reunión que empezó a las cinco de la tarde y terminó cerca de la medianoche. Sirera se negó al pacto hasta el último minuto pero la presión de la cúpula popular fue "irresistible", según fuentes cercanas al actual presidente.

Montserrat Nebrera mantiene su candidatura para el congreso del sábado

La elección de Sánchez-Camacho era un expreso designio de Mariano Rajoy, presidente nacional, para evitar la tormenta en que iba a convertirse el congreso regional de este fin de semana porque Sirera y Fernández Díaz se han mostrado incapaces de configurar una lista de integración. Sólo el segundo había suscrito un principio de acuerdo con la tercera en liza, la parlamentaria Montserrat Nebrera, que ayer anunció ufana que mantiene su candidatura.

El audaz plan de Génova asegura que Sánchez-Camacho salga del congreso investida presidenta, pero no que el PP catalán supere una crisis que ya nadie duda que sea endémica. La senadora tendrá los avales suficientes porque se los van a prestar Fernández y Sirera -éste a regañadientes- pero enfrente se topará con Nebrera. Aunque sus apoyos son escasos, la parlamentaria podría sumar votos de una militancia harta del dedo todopoderoso de Génova.

El acuerdo de la noche de ayer incluye la continuidad de Sirera al frente del grupo en el Parlamento catalán, aunque quiere tomarse un periodo de reflexión. El concejal tarraconense Alejandro Fernández, una de las figuras emergentes del partido en Cataluña, cogerá las riendas de la secretaría general.

La alternativa de Sánchez-Camacho supone una victoria acaparadora del sector alineado con Alberto Fernández Díaz. Éste no tenía ninguna intención de presidir el PP catalán. Su único objetivo era impedir la elección de Sirera. Para eso montó una revuelta de los presidentes provinciales, entre ellos Alicia Sánchez-Camacho quien expresó a Génova su rechazo a Sirera, a pesar de que éste le cedió su escaño en el Senado. Y no son pocos los dirigentes territoriales que consideran a Camacho el peor remedio. La senadora encabezó la lista de Girona en las generales de marzo. Fue la única provincia en la que el PP no obtuvo representación, aunque sólo por 200 votos. Partidarios de Camacho recuerdan que también Rajoy perdió. Rajoy, que apostó hace sólo unos meses por Sirera, estaría admitiendo ahora que se equivocó.

El principal valedor de Sánchez-Camacho, además del líder, que le encargó la ponencia política del congreso nacional del PP, es Javier Arenas, hombre fuerte del partido, quien la nombró agregada de Trabajo en la Embajada de Washington cuando ocupaba ese ministerio. Sustituyó a María Dolores de Cospedal, ahora secretaria general del PP.

Tres candidatos declarados y una cuarta vía

- Alberto Fernández Díaz (Barcelona, 1961). Líder del PP en Barcelona y ex presidente de la formación, descabalgado por el "giro catalanista" de Piqué. Controla la estructura del partido. Admite que quiere cerrar el paso a Sirera.

- Alicia Sánchez Camacho (Blanes, 1966). Senadora autonómica. Líder provisional del PP de Girona, donde no logró escaños en las generales. En el congreso del PP fue responsable de la polémica ponencia que marcó el adiós de María San Gil.

- Daniel Sirera (Badalona, 1967). Presidente desde julio pasado, cuando la dirección nacional empujó a Josep Piqué a dimitir. Aguantó los resultados electorales del PP en las generales. Ha apoyado a Rajoy y espera reciprocidad.

- Montserrat Nebrera (Barcelona, 1961). Diputada autonómica fichada por Piqué. Esta díscola tertuliana aspira a presidir el grupo parlamentario del PP en Cataluña. Tiene influencia entre el catolicismo más conservador.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de julio de 2008

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