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El coche de Carlos funciona con vino y queso

El príncipe usa biocombustibles en su viejo Aston Martin

El Aston Martin DEB5 es el coche más apreciado por Carlos de Inglaterra. Se lo regaló su madre, la reina, en 1969 con motivo de su 21 cumpleaños y en él se han hecho fotos que son ya historia como aquella en que se ve a Diana sentada en el capó cuando era la novia del heredero.

Muchos años después, el príncipe de Gales sigue conduciendo esta versión descapotable del coche que llevaba Sean Connery en la película Goldfinger. Pero el vehículo ha sufrido una gran transformación para reducir sus emisiones de CO2 en un 18%. Lo ha contado la Casa del Príncipe al diario The Times. Ahora el motor del automóvil funciona con bioetanol fabricado con vino blanco, al que se añade un producto derivado de la elaboración de queso. Los gases que libera no huelen a queso ni a vino, sino a algo parecido a vodka, según sir Michael Peat, secretario particular del heredero. Peat explicó que el vino utilizado procede de unos viñedos propios existentes en el condado de Wiltshire.

Carlos se ha gastado 6.300 euros en modificar el motor de su Aston Martin, que forma parte de una flota que incluye también dos Audi, dos Jaguar y un Land Rover. A partir de ahora todos se moverán con biocombustibles.

El príncipe de Gales es un ecologista convencido. Intenta viajar lo menos posible en avión. Sus casas disponen de todo lo necesario para ahorrar energía, así por ejemplo los calentadores de sus mansiones han sido sustituidos por sistemas térmicos que consumen y contaminan menos. Y en sus numerosas fincas se cultiva una agricultura ecológica, cuyos productos se comercializan luego en tiendas.

Y por si fuera poco todo esto está preparando un documental sobre el cambio climático. La cinta tendrá como título The Harmony Project y pretende ser una llamada de atención sobre la relación desequilibrada del hombre con la naturaleza.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de julio de 2008