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Análisis:

El erizo sin púas

La Audiencia Nacional investigará, 31 años después, la desaparición del jefe 'polimili' de ETA Pertur - Dos etarras son los principales sospechosos

Hay quien sostiene que el erizo es tan confiado porque tiene el cuerpo lleno de púas y cuando se ve amenazado se enrolla sobre sí mismo formando una bola de alfileres. ¿Qué tipo de púas creyó tener el dirigente de ETA político-militar Eduardo Moreno Bergaretxe, Pertur, el 23 de julio de 1976, cuando desapareció sin dejar rastro en la zona francesa de Behobia, a dos kilómetros de la frontera española?

La Audiencia Nacional, a instancias de la familia del activista, ha iniciado una investigación sobre la desaparición forzosa de Pertur, en la que la fiscalía considera que los ex dirigentes de ETA Miguel Ángel Apalategi, Apala, y Francisco Mujika, Pakito, son los principales sospechosos y tienen mucho que explicar. Ambos eran rivales políticos de Pertur y fueron los últimos que le vieron con vida.

Abogaba porque los 'abertzales' crearan un partido para participar en política

Se han barajado otras hipótesis sobre qué pasó: ultraderechistas italianos a la caza del etarra, policías antiterroristas españoles en busca de información, pero la fiscalía considera que los datos que avalan esas teorías no tienen ninguna consistencia. Nunca hubo redado ni registros como consecuencia de datos que Pertur hubiera podido facilitar tras un hipotético secuestro por policías. Tampoco sabía montar en moto, por lo que no pudo tratarse de la persona a la que intentaron secuestrar los ultras italianos.

Aunque todo sigue siendo un misterio 31 años después, hay una serie de hechos incontestables. Pertur pasó la noche del 22 al 23 de julio de 1976 en su apartamento de San Juan de Luz (Francia). Tenía apalabrada una cita a las diez de la mañana en el café La Consolation, pero no acudió. Sobre las 9.40, en la citada localidad, Eleuterio Jauregi Beloki, Trostki, y otra persona que estaba con él vieron a Pertur montar en un coche con Apala y Pakito, a pesar de que eran rivales políticos. Nunca se le volvió a ver.

Apala y Pakito negaron entonces cualquier relación con el secuestro del dirigente polimili. Contaron que ambos residían en Hendaia y disponían de vehículo. Según su versión, Pertur les habría preguntado si le podían llevar a Behobia, localidad que dista unos 12 kilómetros de San Juan de Luz, a lo que le habrían dicho que sí. Finalmente, le habrían dejado en un cruce próximo a la frontera con España, hacia las 11.30.

Lo sorprendente de la historia es que en recorrer esa docena de kilómetros, según Apala y Pakito, tardaron más de hora y media y nunca han dado una explicación razonable al respecto.

Parece increíble que un tipo brillante como Pertur montase alegremente en un coche con dos dirigentes de los comandos especiales o Bereziak. Precisamente, en una carta dirigida a su compañera, Lourdes Auzmendi, Pertur abominaba de los Bereziak por haber convertido la organización en el País Vasco francés en un Estado policial. "No logro zafarme de esa dinámica infernal de las conspiraciones, del infundio, de la mentira, etcétera; de esa dinámica que tiende a eliminar rivales políticos, no por medio del debate político sino a través de sucias maniobras en nombre de la 'disciplina', de la 'seguridad', etcétera, valores éstos que nunca deben anteponerse al debate y a los criterios políticos", decía en la carta.

Pero es que, además, según informaciones publicadas en el País Vasco, Pertur se había enfrentado a los Bereziak como consecuencia del secuestro y asesinato del industrial Aingeru Berazadi, cuyo cadáver fue encontrado en el alto de Azkarate (Guipúzcoa) el 8 de abril de 1976. Pertur había negociado con los familiares del secuestrado la rebaja del rescate de 200 a 50 millones de pesetas, pero los Bereziak habían conseguido de la Ejecutiva de los polimilis la autorización para "ejecutarle", a pesar de la oposición de la mayoría de los militantes.

Por si no fuera suficiente, Pertur fue "retenido" en mayo de 1976 por los Bereziak por trasladar información a los presos sobre los últimos acontecimientos desde la oficina política que dirigía. Pertur quería que la izquierda abertzale formara un partido para participar en la vida política, pero los Bereziak le acusaron de tratar de establecer contactos con el Gobierno español por medio del abogado Juan María Bandrés. Pertur fue arrestado preventivamente por incumplir los estatutos por mandato de Eugenio Etxebeste, Antxon, y Simón Loyola Albizu, Mendi.

El arresto duró un día porque en la Conferencia de Cuadros de la organización que empezaba al día siguiente, varios asistentes pidieron explicaciones por la ausencia de Pertur y, tras una votación, Etxebeste tuvo que recular.

Ahora, el juez Fernando Andreu inicia la primera investigación que se realiza en España. La de Francia concluyó por falta de pruebas. En una organización en la que las discrepancias nunca se dirimen en los tribunales (en 1986 un verdugo de ETA apodado Kubati asesinó a la dirigente Yoyes cuando ésta quiso dejar la banda y volver a su pueblo), lo que está claro es que el 23 de julio de 1976, Pertur fue como un erizo sin púas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 30 de junio de 2008