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Túnel del AVE de Atocha a Chamartín: tres años de obras

El subterráneo que unirá los trenes del norte y del sur pasará por debajo de Serrano y Alfonso XII

El tercer túnel entre la estación de Atocha y Chamartín ya tiene presupuesto. Y plazo. Costará 285,6 millones y estará construido en un tiempo máximo de 32 meses, aunque aún no se sabe cuándo empezarán las obras. El Consejo de Ministros autorizó ayer la licitación del subterráneo de 7,3 kilómetros, la mayoría soterrados bajo el centro de la capital. Los vecinos de Serrano o de la calle de Alfonso XII, entre otras vías del centro, tendrán que sufrir durante casi tres años los movimientos de tierra y obreros, el ajetreo de la tuneladora o los desvíos de las redes de suministros de un proyecto que arranca con retraso.

El segundo túnel abre a mitad de julio para trenes de cercanías

La construcción supondrá el desvío de suministros en las calles afectadas

El trazado del nuevo túnel comienza en la calle de Méndez Álvaro, atravesará la glorieta del Emperador Carlos V hasta el eje de la calle de Alfonso XII y de ahí al eje comercial de Serrano. La línea continúa hasta la plaza de la República Argentina, con la conexión final en Chamartín. La apertura del subterráneo supondrá el uso de distintas técnicas. Seis kilómetros se construirán con una tuneladora, 563 metros se excavarán a mano y otros 22 por el llamado método alemán, que consiste en ir reforzando la bóveda con una capa de hormigón de entre 1,8 y 2 metros de espesor a medida que se excava.

El tercer túnel de Atocha tendrá nueve salidas de emergencia en las calles de Espalter, Puerta de Alcalá, Goya, José Ortega y Gasset, María de Molina, República Argentina, Concha Espina, Alberto Alcocer y la Hiedra. Además, tendrá tres salidas de ventilación en la Puerta de Alcalá, el paseo de La Habana y la calle de María de Molina.

Una vez aprobada la inversión, la empresa pública Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) debe sacar a concurso las obras. El túnel conectará con la futura ampliación de la estación de Puerta de Atocha, un proyecto anunciado en 2006 pero que aún no tiene fecha de inicio.

La ampliación de Atocha, prevista para mediados de 2011, convertirá la estación en el centro neurálgico del AVE con dos plataformas distintas, una para entradas y otra para salidas. La propuesta prevé triplicar la capacidad de aparcamiento de taxis hasta 180 plazas. Asociaciones de taxistas madrileños se han quejado sobre todo desde que comenzó el servicio AVE entre Madrid y Barcelona el pasado febrero. El aumento de actividad y viajeros en la estación de Atocha, unido a la falta de espacio para sus vehículos, provoca un embudo de coches en la parte trasera de la estación que les impide el paso y provoca retrasos en sus carreras.

Quienes no estaban tan satisfechos con la propuesta de ampliación de Atocha son los vecinos del distrito de Retiro, que presentaron alegaciones al proyecto hace ya un año. La plataforma Puerta de Retiro, que representa a un millar de familias, protestó porque sus viviendas soportan niveles de ruido por encima de lo permitido sólo con la actividad actual de Atocha. El Ayuntamiento de Madrid, que tampoco veía con buenos ojos el plan de Fomento, ofreció la estación de Abroñigal como posible central madrileña de la Alta Velocidad, pero su iniciativa fue rechazada por el ministerio.

El Consejo de Ministros autorizó ayer además las obras de construcción de distintos tramos de los AVE Madrid-Levante (38,7 kilómetros en la provincia de Albacete) y de la alta velocidad de Madrid a Extremadura -19,6 kilómetros en un tramo en Cáceres y otro en Badajoz- por un importe de 140,92 millones de euros. La ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, anunció que el AVE llegará en 2010 a Levante. El de Extremadura está previsto "en esta legislatura", añadió Álvarez, es decir, antes de 2012.

Pero el aspecto de los plazos no siempre se cumple al dedillo, como demuestra la historia del tercer túnel Atocha-Chamartín, que se ha alargado en el tiempo. En el verano de 2001, el Ministerio de Fomento inició los estudios para la obra. Su titular era Francisco Álvarez Cascos (PP). Dos gobiernos después, con el PSOE al frente del Ejecutivo y Magdalena Álvarez como responsable de Fomento, el Consejo de Ministros aprueba la construcción del túnel, una novedad que, como casi todo, tuvo ayer dos lecturas diferentes.

Maru Menéndez, portavoz socialista en la Asamblea de Madrid, puso la obra del subterráneo como ejemplo de que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero "está invirtiendo en Madrid". Menéndez reconoció ayer que será difícil de soportar. "Como toda obra, naturalmente causará durante su desarrollo perjuicios a la ciudadanía", señaló en declaraciones a Europa Press.

El consejero de Presidencia de la Comunidad de Madrid, Francisco Granados (PP), se mostró "sorprendido" por la "satisfacción" del Gobierno, ya que el proyecto "lleva más de cuatro años de retraso sobre el esquema previsto".

Antes de que arranquen las obras del tercer subterráneo comenzará a funcionar el segundo. A mitad de julio, los trenes de cercanías irán por un nuevo túnel que también ha llegado con retraso, ya que debería estar funcionando desde 2006. El proyecto sufrió complicaciones por el hallazgo de restos arqueológicos en la Puerta del Sol.

El subterráneo y la futura estación de la Puerta del Sol -en obras hasta 2009- superan ya una cuenta de 550 millones, más del doble de los presupuestado. El segundo túnel permitirá a los viajeros de las líneas C-3 (Aranjuez) y C-4 (Parla) llegar a Nuevos Ministerios sin transbordos. Ambas líneas tienen 150.000 usuarios al día, que ahorrarán ocho minutos de media en sus trayectos.

El tercer túnel

- El nuevo túnel es el tercer subterráneo entre Atocha y Chamartín. El primero, el túnel de la risa, funciona desde mediados del siglo pasado. El segundo abrirá la segunda semana de julio para trenes de cercanías. Para este último aún no se conoce la fecha de inicio de las obras.

Fomento anunció el proyecto del tercer túnel en 2001, pero las obras no han sido aprobadas en el BOE hasta este año.

El presupuesto de la construcción asciende 285,6 millones de euros. El trazado supera los siete kilómetros.

El nuevo subterráneo contará con nueve salidas de emergencia (Esalter, Puerta de Alcalá, Goya, José Ortega y Gasset, María de Molina, República Argentina, Concha Espina, Alberto Alcocer y La Hiedra) y otras tres de ventilación en Puerta de Alcalá, paseo de La Habana y María de Molina.

El túnel, por donde circularán los trenes de alta velocidad, desembocará en la futura ampliación de la estación de Atocha, cuyas obras no han empezado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 21 de junio de 2008

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