ENERGÍA

El reactor ITER afronta un retraso de tres años

El reactor experimental de fusión ITER, un gigantesco proyecto internacional para desarrollar un prototipo que despeje el camino hacia la energía de fusión nuclear controlada, afronta un probable retraso de unos tres años y un encarecimiento de un 30% (entre 1.200 y 1.600 millones de euros) sobre el coste previsto. Así lo aseguró ayer la revista Nature, citando el informe de un comité científico que comunicará sus conclusiones oficialmente la semana próxima a los gobiernos miembros del proyecto. El ITER, cuya construcción está a punto de comenzar en Cadarache (Francia), no estaría terminado hasta 2019 según las nuevas estimaciones, en lugar de 2016, que es ahora la fecha oficial de inauguración.

Los responsables del proyecto consideran que el nuevo presupuesto y calendario son asumibles. Estos cambios se deben, en parte, a exigencias técnicas que obligan a rediseñar algunos componentes del reactor. Además, en los planes iniciales de ITER no se contó con la necesidad de construir un edificio antisísmico para alojarlo, ya que no se sabía aún dónde se construiría.

Las nuevas condiciones del proyecto se discutirán en el consejo de ITER, que se celebra en Japón los próximos días 17 y 18. El aumento del coste preocupa a los socios (la UE, EE UU, Japón, China, India y Corea del sur). En todo caso, el presupuesto actualizado se aprobaría en una reunión convocada para el próximo noviembre.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 10 de junio de 2008.

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