Un compromiso insostenible

Esquerra Unida, Iniciativa y Bloc: tres identidades en un grupo parlamentario

El panel que refleja los resultados de las votaciones en las Cortes Valencianas arroja siempre un color unánime a la derecha de la Mesa. Y, casi siempre, a su izquierda. Casi siempre, porque empieza a ser habitual que el segmento que ocupa Compromís sea medio rojo, medio verde. Las distancias ideológicas entre los tres diputados de Esquerra Unida (EU) y los cuatro vinculados a partes iguales a Iniciativa pel País Valencià y al Bloc han empezado a aflorar de manera natural. Cada vez son más palpables los conflictos domésticos del grupo minoritario del Parlamento autonómico, cuya identidad ofrece tres vertientes.

Los conflictos del grupo minoritario son cada vez más palpables

Hace apenas un año, Compromís lograba siete diputados en las Cortes. La coalición electoral se cerró entre EU y el Bloc. Izquierda Republicana y Els Verds se adhirieron al acuerdo, pero carecían de fuerza para colocar un candidato en posición de salida. Las reuniones de los órganos de EU que debatían la oportunidad de la coalición en el otoño de 2006 resultaron agónicas. Entonces, EU, liderada por Glòria Marcos, incluía a Esquerra i País, que apostaba por el pacto con los nacionalistas. Solo la amenaza, palpable, de que los dos grandes partidos acapararan todos los escaños de las Cortes posibilitó el acuerdo de ámbito autonómico. La coalición, sin embargo, no tuvo un correlato municipal automático. En las ciudades de Valencia y Alicante, por ejemplo, Amadeu Sanchis y José Antonio Fernández Cabello encabezaron listas de EU al margen de Compromís. En ambas ciudades, por primera vez desde la Transición, PP y PSPV coparon todos los concejales. En Elche, por contra, Àngels Candela encabezó una candidatura de Compromís y logró el concejal que rompe a favor del PSPV el equilibrio de los dos grandes partidos en el Ayuntamiento.

La decisión de Glòria Marcos de recuperar a Amadeu Sanchis como representante de Compromís en el consejo de administración de Ràdio Televisió Valenciana fue el desencadenante del primer gran choque en el grupo parlamentario. Los dos diputados del Bloc (Enric Morera y Josep María Pañella), y las dos diputadas vinculadas entonces a Esquerra i País (Mònica Oltra y Mireia Mollà) se negaron a rescatar a Sanchis, el candidato que rechazó encabezar una lista de Compromís en Valencia.

Sanchis solo fue elegido miembro del consejo de administración de RTVV por el pleno de las Cortes porque la destitución de Marcos como portavoz de Compromís llegó unas horas más tarde a la Mesa de las Cortes. Era 17 de julio. No habían pasado ni dos meses desde las elecciones. Desde entonces, ha sido imposible organizar una convivencia parlamentaria amable en el seno de Compromís.

El Reglamento de las Cortes no ayuda a resolver la situación. Está diseñado para sancionar a los tránsfugas y la aparición de un grupo mixto una vez constituida la Cámara es matemáticamente imposible.

Enric Morera, máximo responsable del Bloc, el partido que por implantación municipal y trayectoria parece el mayor beneficiario de la situación actual, apuesta por funcionar de hecho como un grupo mixto. Morera asume cierta distancia ideológica hacia Iniciativa pero evita cualquier aspereza para perfilar un bloque electoral compacto que tenga alguna posibilidad en 2011. Y sugiere que la Mesa acepte tramitar las iniciativas de cada segmento del grupo con nombre y apellidos: Compromís-Esquerra Unida, Compromís-Iniciativa y Compromís-Bloc. Sobre el papel, porque, de hecho, los diputados de EU y el Bloc no tienen ningún empacho en subrayar sus diferencias desde la tribuna.

Marcos asume que se jubilará al final de la legislatura, pero todavía le duele el desvanecimiento que sufrió en el hemiciclo el día que Mònica Oltra le arrebató la portavocía del grupo con apoyo del Bloc aquel fatídico 17 de julio. Marcos ha llevado las desavenencias domésticas y alguna reclamación económica a la Junta de Portavoces y ha llegado a solicitar amparo a la presidenta de las Cortes por la falta de comunicación en el seno de su grupo parlamentario, ante el estupor de los miembros de la Mesa y los portavoces del PP y PSPV. La coordinadora de EU reclama ahora una modificación del Reglamento de las Cortes. Su argumento es que cuatro tránsfugas no pueden arrinconar a la tercera fuerza política de España y disfrutar del respaldo de la Cámara.

Los resultados electorales de la tercera fuerza política de España fueron mejores que los de sus rivales de Compromís en las últimas elecciones generales en la Comunidad Valenciana. Pero los tres años que restan hasta las próximas autonómicas son una eternidad. El compromiso adquirido hace 18 meses entre EU y el Bloc ya es insostenible. Falta por ver el número de plataformas electorales que serán capaces de forjar las tres identidades que conviven en un solo grupo parlamentario. En la hoja de ruta de EU y del Bloc solo caben dos. Pero Mónica Oltra, la portavoz de Compromís, representa un tercer proyecto. Y novedoso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 08 de junio de 2008.

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