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El jefe de policía de Coslada acumuló 16 faltas en sólo tres años

El agente denunció al alcalde en el mandato del PSOE de 1999 a 2003

El jefe de la Policía Local de Coslada (83.200 habitantes), Ginés Jiménez Buendía, tuvo entre 1999 y 2002 visitas continuas a los juzgados, mientras gobernaba el PSOE en el Ayuntamiento. Así se desprende de un listado facilitado por fuentes sindicales y ratificado por fuentes municipales, en el que consta que el responsable policial acumuló 19 faltas disciplinarias y presentó 10 querellas y denuncias contra el alcalde y sus superiores que fueron desestimadas o archivadas. Parte de las suspensiones de empleo y sueldo a que fue condenado Jiménez quedaron en el olvido con la entrada del PP en Coslada.

"Tiene amigos jueces y empleados de justicia", afirman fuentes municipales

De las 19 faltas, 13 son de carácter grave y las seis restantes leves. Las primeras son por motivos muy diferentes, como el incumplir la orden para reforzar el número de agentes que debían estar en la calle la Nochevieja de 1999. El Ayuntamiento, con su alcalde Juan Granados (PSOE) a la cabeza, le impuso una suspensión de empleo y sueldo de seis meses. Después fue rebajada por los tribunales a tres. Jiménez también fue retirado del servicio en 2001 por tener abierto un proceso judicial en el que estaba acusado de detención ilegal. El Tribunal Superior de Justicia de Madrid dio la razón al Consistorio.

Juan Granados también sancionó a Jiménez por unas declaraciones que hizo éste en el periódico Diario 16. Según el jefe de la Policía Local, estaba sufriendo una persecución política por el alcalde, al que también calificó de autoritario y déspota. El regidor acudió al reglamento de la Policía Municipal y le abrió un expediente por difamar a un superior. El Tribunal Contencioso-Administrativo número 23 de Madrid confirmó la sanción.

A todas éstas se unen otras por su negativa a cumplir el horario a que le obliga la ley y por la falta de respeto a sus superiores, en especial, al director de servicios de Seguridad, el capitán de la Guardia Civil Antonio Planas. También fue apercibido por no cumplir las órdenes recogidas en un decreto de alcaldía, según fuentes municipales. "Se movía muy bien por la noche y era casi imposible pillarlo en una falta o en un delito", explican fuentes del Ayuntamiento.

Pero Ginés Jiménez no se quedó quieto y acudió hasta en 10 ocasiones a los juzgados. Denunció o se querelló contra el alcalde y contra Planas. Al primero por amenazas. El regidor le dijo delante del concejal de Seguridad, del director de esta área y de la secretaria general del Ayuntamiento: "Si sigue usted por el camino de cometer irregularidades, me veré obligado a abrirle un nuevo expediente". Eso le bastó a Jiménez para irse a la comisaría y denunciar. El caso fue sobreseído.

"La propia juez y el fiscal se quedaron sorprendidos de que eso llegara a juicio. Tiene ahora como entonces muchos amigos jueces y funcionarios de justicia que quizá se vean salpicados por este escándalo", explicaron fuentes municipales. En otras ocasiones Jiménez acusó al alcalde Granados de prevaricación (dictar una orden ilegal a sabiendas). Las diligencias fueron archivadas y sobreseídas.

También denunció a Planas por infidelidad en la custodia de documentos. Al guardía civil le robaron una cartera en el tren con una sentencia sobre Ginés Jiménez y el propio Plana. El Juzgado de Instrucción número 2 de Coslada archivó y sobreseyó la causa.

En 2000, Jiménez también llevó a los tribunales a Planas por amenazas. El titular del Juzgado de Instrucción número 4 firmó una sentencia absolutoria en el juicio de faltas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 16 de mayo de 2008