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Un juez concede una adopción que negó Vicepresidencia

El Juzgado de Primera Instancia números 2 de Pontevedra emitió ayer una resolución que obliga a Vicepresidencia de la Xunta a declarar idónea para la adopción a una pareja de Vigo sobre la que, con anterioridad, el departamento que dirige Anxo Quintana había informado de forma desfavorable.

Xabier Morell y María Comesaña recurrieron a la vía judicial la decisión de la delegación provincial después de haber presentado una queja que no fue respondida por escrito y un recurso de reposición que tampoco fue resuelto. El delegado provincial, Francisco Xavier Verea Argibay, se limitó a decir que se trataba de una cuestión técnica en la que no participaba. "No sé por qué no se contestó el recurso", añadió. La pareja informó que Argibay les amenazó al decirles: "¡Ojo con meterse con mi partido!".

María Comesaña explicó que fueron a tres entrevistas con los técnicos. "Antes de la resolución ya nos dijeron que no iban a tramitar nuestro expediente". La pareja solicitó una cita con el delegado, quien les invitó a "reflexionar". "Me sentí atacada y humillada", apuntó Comesaña, que criticó que los técnicos le preguntaran por sus "ideas políticas y religiosas". Ellos lo niegan.

Rusia en vez de China

Lo singular del caso, tal y como estima el juez, es que la pareja disponía de dos informes favorables, uno para la adopción nacional y otro para la de un niño chino. En este último expediente, la Xunta comete "un error de transcripción" y en vez de indicar China como país de referencia, pone Rusia. Este fallo obliga a repetir todo el proceso, incluidas las entrevistas, realizadas por un nuevo equipo, en este caso para Kazajstán, donde abundan los rasgos orientales. Son estos técnicos, Jacinto González y Juan Diego Raño, los que entienden que ni Xabier ni María son aptos para adoptar porque, por ejemplo, dijeron que "había países que se dedicaban a la venta de niños y eso es minusvalorar otras culturas", afirmó González. Además de concluir que la pareja presentaba tendencias racistas, los técnicos señalaron que el hombre, de carácter "tímido y reservado", podría "impedir zanjar un problema de su hijo".

El juez pone de relieve en la sentencia que "no se recabara una tercera opinión" antes de desestimar a la pareja teniendo en cuenta lo "delicado" del asunto y ante la existencia de dos informes anteriores de idoneidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de mayo de 2008