Montilla se reúne en secreto con el PSOE para hablar de financiación

Zapatero pide tranquilidad y asegura que el nuevo modelo se abordará "ya"

Ni el PSOE ni los socialistas catalanes quieren una guerra de guerrillas en la negociación sobre el nuevo modelo de financiación autonómica. Y todos pondrán algo de su parte. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha instado, en público y en privado, a que cesen las hostilidades. El presidente de la Generalitat, José Montilla, recogió ese guante y se desplazó ayer a Madrid para reunirse con el portavoz socialista, José Antonio Alonso, sin publicidad ni aviso previo. Mientras, Zapatero reunió a su ejecutiva federal y zanjó el debate abierto por Manuel Chaves y Felipe González, partidarios de aplazar la negociación. "La negociación empezará ya", señaló ayer José Blanco, secretario de organización del PSOE, después de haber escuchado las instrucciones de Zapatero dentro de la ejecutiva.

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Fuera de agenda y aprovechando el día festivo en Cataluña, Montilla eligió la sede madrileña de la Generalitat -muy cercana a La Cibeles- para tratar con el portavoz parlamentario, José Antonio Alonso, los próximos pasos en el calendario de la reforma de la financiación y limar asperezas.

Montilla había lanzado en un artículo en EL PAÍS advertencias rotundas sobre los riesgos de desafección de Cataluña con respecto a España, toda vez que esa comunidad autónoma "no puede esperar más", a tener una financiación que le permita hacer frente a sus problemas. La reunión, de algo más de 45 minutos, sirvió para que Alonso y Montilla mostraran su mutuo afán de colaboración y el compromiso de rebajar el áspero del debate entre socialistas.

De la petición de mesura a los barones socialistas se encargó la dirección federal, aunque con discreción. Zapatero dejó ayer claro que el vicepresidente económico, Pedro Solbes tiene todo el protagonismo en esta negociación. En la ejecutiva se informó de que Solbes presentará en breve "un cuadro general, para hablar de algo concreto y no sobre la nada", precisó José Blanco. En paralelo, los socialistas "irán hablando hasta llegar a una posición común". En todo caso antes del 9 de agosto, fecha en la que Cataluña tendría que tener su nueva financiación, en función de lo fijado en su Estatuto. El Gobierno pretende que en 2009 entre en vigor el nuevo modelo para todas las autonomías.

Manuel Chaves no ha tenido inconveniente en reconsiderar su posición de que en tiempos de desaceleración económica habría que posponer la negociación de las cuentas autonómicas: dijo que desaceleración y negociación son compatibles.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 12 de mayo de 2008.

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