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Reportaje:

"No aceptaré proyecciones de árabes cabalgando en la mezquita"

El obispo de Córdoba justifica su rechazo al espectáculo audiovisual en el templo

El obispo de Córdoba, Juan José Asenjo, dijo ayer que en la mezquita no habrá "espectáculos" audiovisuales. Sí dejó abierta la puerta a las visitas nocturnas al monumento, pero mucho más descafeinadas de lo que en principio pretendía el consorcio de turismo y el Ayuntamiento. Este edificio Patrimonio de la Humanidad pertenece a la Iglesia desde el siglo XIII.

El Ayuntamiento y el Cabildo catedralicio, la entidad religiosa de la que depende el monumento, firmaron en 2006 un convenio para la instalación en la mezquita de un montaje audiovisual destinado a las visitas nocturnas. El proyecto, que tendría que estar en marcha desde finales de 2007, ahora está en peligro. Al menos, como fue concebido al principio, es decir, como un repaso histórico a la evolución del edificio aderezado con efectos de luz, sonidos y proyecciones. Asenjo sostuvo ayer que sólo aceptará que se aumente "un poquito la iluminación" y se pueda poner "algún sonido" durante las visitas por la noche. "Pero mucho más de eso no estaría dispuesto". Y recalcó que no aceptarán ni "músicas extrañas" ni que se proyecten "sobre los muros la visión de caballeros árabes cabalgando".

Lo que dejó claro el prelado es que detrás de la paralización del proyecto no hay sólo razones técnicas, que siempre se podrían subsanar. Es un problema de usos en este edificio, que es actualmente la catedral católica de la ciudad. Según Asenjo, sí se pueden autorizar dentro de los templos la interpretación de "músicas religiosas o de inspiración religiosa" o también representaciones de autos sacramentales. Lo cierto es que en la mayoría de ocasiones el clero ha cumplido con esta estricta norma. Por ejemplo, cuando se le prohibió al director Ridley Scott rodar algunas escenas dentro del edificio. Pero también es verdad que la Iglesia ha hecho notables excepciones, como durante la entrega de las Medallas de Oro de las Bellas Artes en la mezquita el 6 de octubre de 2006. Fue un acto civil, presidido por el Rey. Aquella entrega levantó recelos entre los sectores más conservadores de la ciudad, que criticaron con dureza que se retirara uno de los crucifijos del templo durante el acto.

Quien presidía entonces el Cabildo era el sacerdote Juan Moreno, un cura afable a quien el obispo cordobés eligió para normalizar las relaciones con la Junta de Andalucía, rotas desde hacía tiempo por el conflicto en Cajasur, la entidad bancaria en la que la Iglesia tiene una importante participación. Moreno, actualmente jubilado, fue también el que firmó en 2006 el convenio para la instalación del montaje audiovisual en la mezquita, algo que llevaban años pidiendo los empresarios y el Ayuntamiento.

Moreno ya no está al frente del Cabildo. Y el acuerdo va camino de quedarse en nada. El obispo cordobés intentó ayer cubrirse las espaldas y aseguró que aquel convenio estaba supeditado a los informes técnicos que elaboraran los dos arquitectos oficiales de la mezquita. Y los técnicos han hecho un informe en el que se ponen bastantes pegas a la instalación. Se trata de objeciones como que la red eléctrica del edificio tiene poca potencia.

Asenjo también apeló ayer a la esencia "cristiana" del monumento. Desde hace décadas, la Iglesia insiste en resaltar que, antes de que los musulmanes levantaran la mezquita a partir del VIII, allí había un templo cristiano, la capilla visigótica de San Vicente. Según la interpretación que hizo ayer el obispo, el que luego durante cinco siglos hubiera allí una mezquita se debió exclusivamente a "una coyuntura histórica". E insistió en que en el siglo XIII el edificio fue convertido en templo cristiano. La Iglesia edificó una catedral en mitad del monumento a partir del siglo XV.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de mayo de 2008