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Carlos Cristos, médico que mostró su lucha en pantalla

El documental 'Las alas de la vida' refleja su enfermedad

Apenas una semana después de que La 2 emitiera el documental Las alas de la vida, protagonizado por Carlos Cristos, éste murió a los 51 años en la madrugada del sábado 26 de abril en su casa de Sa Cabaneta (Mallorca), donde fue incinerado ayer domingo en una ceremonia íntima con amigos y familiares, según informó el equipo de la película. "Murió con el sosiego y la serenidad que él siempre había deseado para los demás", aseguran desde Gorgos Films en una nota.

Cristos, médico vigués aquejado de atrofia sistémica múltiple, decidió mostrar en pantalla su lucha por continuar viviendo y cómo se enfrentaba con esta enfermedad degenerativa, rara y mortal. De hecho, en los últimos años, una de sus necesidades era comunicarse por correo electrónico con algunos de los apenas 800 afectados por este mal en todo el mundo, así como con otros pacientes de enfermedades raras o incurables. "Son tan pouquiños que ni investigarán siquiera", se queja el padre de Cristos en el documental.

El equipo de rodaje convivió con el médico a lo largo de tres años. El resultado fueron 70 horas de grabación, montadas en más de 10 meses, como recordaba el pasado mayo en Vigo su amigo y director de la cinta, Antoni P. Canet, en una entrevista con motivo del estreno del documental en la ciudad natal de Cristos publicada en la edición de Galicia de EL PAÍS. "Aún intenta, cada día, levantarse de la cama", decía entonces Canet, "el cuidador sólo entra a ayudarle cuando no es capaz, porque él sabe que cada movimiento que deje de hacer nunca más podrá hacerlo".

"La película no iba a ser una advertencia sobre la inminencia inevitable de la muerte", explican desde la productora. "Sería un canto a la vida. Carlos reflejó en ella su saber estar, su generosidad, su coraje y su sabiduría".

Carlos Cristos era miembro de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), cuyo presidente consideró en Vigo que su experiencia muestra en el documental "que las mejoras en la calidad de vida mejoran las enfermedades. Si Carlos se hubiese abandonado, quizá ya no estaría aquí". Y es que Cristos "elaboró diversos artilugios para ayudar en su vida cotidiana a las víctimas de su enfermedad", recuerdan desde la productora, "pero también proyectos de gran complejidad como el que creó para extraer el fuel del Prestige".

La música tradicional y la recuperación de instrumentos antiguos eran sus pasiones, y se convirtió en un experto. Formó parte de grupos de música tradicional gallega, tocaba diversos instrumentos y compuso varias canciones. Una de ellas, Chegando a mil, es "el leitmotiv de la banda sonora de la película". Este filme fue premiado en la Seminci de Valladolid como mejor documental y se exhibirá en colegios franceses en el curso 2009-2010.

En el coloquio que siguió a su emisión en el espacio Versión española, el pasado 18 de abril en La 2, el ministro de Sanidad, Bernat Soria, manifestó su intención de promover la divulgación de la película para cumplir los objetivos de la Estrategia de Cuidados Paliativos. Centenares de espectadores enviaron e-mails para agradecer a Cristos su aparición en pantalla. Sus amigos se los leyeron desde el programa. Él, ya muy grave, al menos pudo escucharles.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 27 de abril de 2008.

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