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Reportaje:EMPRESAS & SECTORES | Telecomunicaciones

Máquinas que hablan por el móvil

Miles de dispositivos M2M controlan alarmas, contadores y vehículos

No tienen oídos ni boca ni dedos. Pero se pasan el día comunicándose y mandándose mensajes por el móvil. Son las únicas que tienen tarifa plana en el móvil y sólo en España hay más de un millón. Son máquinas, máquinas que hablan con máquinas silenciosamente gracias a una tarjeta SIM, la misma que se introduce en el teléfono, y que, sin intervención humana, controlan desde las alarmas de una casa, la localización de una flota de vehículos o el contador de la luz. Se les llama M2M (machine to machine o máquina a máquina) y es un segmento cada vez más poderoso de negocio para las operadoras de telefonía móvil, llamado a estar presente en todos y cada uno de los aspectos de la vida diaria, desde la oficina o la fábrica hasta el televisor del salón o nuestro coche.

En España, ya hay 1,15 millones de líneas celulares para las máquinas

En todo el mundo, hay ya alrededor de 2.800 millones de M2M funcionando, y se estima que en quince años habrá un billón de aparatos controlados inalámbricamente. Como reflexiona Paul Jacobs, consejero delegado de Qualcomm, empresa dedicada a la fabricación de chips para móviles, todo el mundo habla del potencial de los países emergentes para el negocio del móvil, pero el segmento que más recorrido tiene es precisamente el M2M.

Este salto cualitativo es posible gracias a la evolución de las nuevas redes y a las mayores capacidades de los microprocesadores y tecnologías inalámbricas que convierten a la tarjeta SIM en un diminuto ordenador. En redes, en apenas cinco años hemos pasado del GPRS al HSDPA, con velocidades de entre 3,6 y 24 Mbps, y en tres años estará listo el LTE (Long Term Evolution), que ofrecerá 100 Mbps, haciendo posible todo tipo de prestaciones, incluyendo la transmisión de vídeo de alta definición.

En el campo de la tecnología inalámbrica, el protocolo zigbee, competidor del bluetooth, permite la transmisión de datos con mucho menor consumo de energía y, por tanto, con gran duración de los dispositivos, que se pueden colocar además en grandes mallas ahorrando también costes.

En España, la aplicación más importante hoy por hoy es la de vigilancia, alarmas tanto en hogares y oficinas, como la supervisión de acceso a recintos. Se estima que hay alrededor de medio millón de SIM policías, vigilando casas y edificios. Securitas y otras empresas de seguridad dependen del móvil para su actividad central.

Pero no sólo sirve para la seguridad de las empresas. También los particulares, Vodafone ha presentado recientemente su servicio Pupillo, que permite mediante una videollamada controlar las cámaras de un lugar remoto, y sirve para la supervisión de niños, ancianos, negocios o segundas residencias.

La segunda aplicación son los terminales de punto de venta, los TPV, más conocidos como datáfonos, que permiten el pago con tarjeta en los comercios. Se estima que ahora mismo hay un parque de 250.000 TPV móviles, pero pronto sustituirán a los miles que funcionan mediante la línea telefónica fija como ya ocurre con la propia telefonía fija. "Con los nuevos TPV, la línea ya no es del comercio sino del banco, que puede controlar mucho mejor las transacciones. Además, el cliente, esté en un restaurante o en un comercio, no pierde de vista en ningún momento su tarjeta de crédito, porque la operación se hace delante de él", señala Ángel David García Barrio, responsable de M2M de Movistar.

El control de flotas, la gestión de vehículos robados, el vending (control de stock de las máquinas expendedoras y el telemantenimiento en la detección de averías) y el control del riego (automatización de infraestructuras hidráulicas) ya funcionan con M2M.

Pero el campo es mucho mayor. A febrero pasado, las líneas de M2M alcanzaron los 1,15 millones y para finales de este año habrá muchas más, ya que el crecimiento en el último año fue del 46%. Un aumento que se puede multiplicar por dos cuando se materialicen proyectos como la sustitución de todos los contadores eléctricos, de gas y de agua. Actualmente, ni siquiera el 1% de los contadores permiten la telemedida a distancia. Pero la ley prevé la sustitución, por ejemplo, de 25 millones de contadores de luz por aparatos que incorporen la telemedida, que permitirá a la compañía eléctrica y al cliente llevar un control exhaustivo y en tiempo real de su consumo.

El M2M también se ha introducido en el servicio de reparación con el acuerdo firmado la pasada semana para equipar a 3.500 técnicos de Gas Natural de PDA capaces de remitir información sobre su trabajo.

Los pronósticos futuristas dicen que el M2M va a permitir también la conexión en red de todos los elementos, comenzando por el hogar. "La televisión, la lavadora o la caldera se podrán encender o apagar desde el móvil. Y no sólo eso, cuando se agote un producto, por ejemplo, en la nevera, se enviará un mensaje para que el comercio sepa que lo tiene que reponer. En cierto sentido, es una nueva evolución de la domótica", señala Pedro Torres, director de innovación de Vodafone España.

Otra de las revoluciones a punto de llegar (estará lista técnicamente antes del verano) será la firma electrónica móvil. Desarrollada por Vodafone, se trata de un chip contenido en la tarjeta SIM y similar al que va encriptado en el nuevo DNI electrónico. Tiene la misma validez, a efectos jurídicos, que la firma manuscrita tradicional y la firma electrónica con el nuevo documento de identidad. Y tendrá las mismas utilidades: gestiones con la Administración pública como cambios en datos censales, empadronamientos, pago de impuestos o recetas médicas; autorizaciones de transacciones desde el móvil como transferencias bancarias o firma de contratos; autentificación en acceso a instalaciones como ferias, eventos o edificios y emisión de tiques por Internet o reserva de entradas.

La Comisión Europea quiere que en la próxima década todos los nuevos automóviles lleven instalado el eCall, una especie de caja negra que transmitirá información a la policía sobre la localización del vehículo en caso de accidente. Además el concesionario o taller podrá saber el estado de los diversos componentes del automóvil (frenos, aceite, etcétera). Un mecanismo similar también se instalará en los ascensores para los casos de avería.

Respecto al vending, el perfeccionamiento de la tecnología NFC (Near Field Communication) permitirá el pago con el móvil simplemente acercando el terminal a un lector en una máquina expendedora o en un taxi. En España comenzarán a verse estos aparatos a finales del próximo año.

La generalización de códigos bidimensionales, una especie de códigos de barras especiales, también supondrán un salto cualitativo. Ya son una realidad y permiten, entre otras muchas aplicaciones, sacar billetes de embarques (Spanair lo tiene instalado en los principales aeropuertos) o recibir publicidad audiovisual. El campo de acción del M2M es tan variado que se usa hasta para el control de las colmenas, un proyecto desarrollado por Vodafone. Pronto, los móviles no necesitarán a nadie para hablar entre sí. -

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 27 de abril de 2008