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Guerra por el poder en el PP

Aguirre mantendrá el suspense para reforzar su alternativa, dice su entorno

La presidenta habló con Rajoy el lunes y él rectificó después su ataque de Elche

Hay una pregunta repetida en el PP de difícil respuesta: ¿se presentará finalmente Esperanza Aguirre? Dicen los que están muy cerca de la presidenta de Madrid que ni siquiera ella sabe responder en este momento. No parece entusiasmada con la idea, porque el éxito parece lejano, pero no quiere cerrar la puerta. Entonces, queda otra pregunta que sí tiene respuesta: ¿por qué no lo descarta, por qué mantiene esa tensión?

Sáenz de Santamaría la reta a presentarse y luego rectifica: "Son bromas de mus"

Varias personas de su máxima confianza coinciden en la misma idea: cada día que pasa con la incertidumbre sobre su candidatura, con ese despiste -a ratos desaire- al que sometió a los periodistas en el programa de TVE 59 segundos, Aguirre se consolida más claramente como una alternativa a Rajoy. Cada vez está más claro, insisten en su entorno, que es la única que se atreve a ejercer de contrapoder, a recordar que el líder ha sido derrotado dos veces y a insinuar que tal vez no sea el mejor candidato. Por eso, insisten, ella mantendrá este suspense hasta el final.

Aunque ella piensa seguir con esa estrategia, el lunes ambos hablaron por teléfono y firmaron una especie de tregua, según fuentes de la dirección. Fue después de que ella le retara públicamente a aclarar a quién se refería en Elche (Alicante) cuando dijo "quien quiera irse al partido liberal, que se vaya". Poco después, fruto de esa conversación de Rajoy y Aguirre, la portavoz del líder llamó a los periodistas para aclarar que "a Rajoy jamás se le ha ocurrido que Aguirre tenga que abandonar el PP. Es un gran activo del partido". La guerra abierta el sábado por Rajoy quedaba así momentáneamente zanjada, pero Aguirre sigue manteniendo el suspense sobre su candidatura.

En el equipo de Aguirre sostienen que ella siempre está a tiempo para anunciarla -José Luis Rodríguez Zapatero lo hizo, en 2000, cuando quedaba menos de un mes para el congreso del PSOE, y el del PP está convocado en dos meses- y no tiene por qué descartarla.

Los estrategas de Aguirre son muy conscientes de que la de junio puede no ser la jugada definitiva. Rajoy se enfrenta a un largo periodo electoral en 2009, que incluye comicios vascos, gallegos, europeos y tal vez catalanes. Y es ahí donde podría vivirse una segunda batalla por la sucesión. Podría incluso haber una tercera, en el congreso de 2011 del que habló Aguirre en TVE. Sin embargo, aunque los estatutos marcan un congreso cada tres años, Rajoy ya lo ha eliminado una vez, en 2007, con la excusa de que las elecciones estaban muy cerca. En 2011 podría hacer lo mismo.

En cualquier caso, el entorno de la presidenta está convencido de que Rajoy la está retando para que se presente y así poder derrotarla, legitimarse y de paso eliminar al gran rival. A esa interpretación contribuyó ayer Soraya Sáenz de Santamaría, portavoz parlamentaria y mano derecha del líder. "Yo también juego a cartas. Un congreso es como abrir un montón nuevo de cartas que luego se reparten. Los que creen que pueden envidar, que lo hagan y presenten su candidatura. Y los que no, ya se sabe", dijo Sáenz de Santamaría al ser preguntada si Aguirre iba de órdago o de farol.

Sin embargo, al comprobar la interpretación que hacían los periodistas, rectificó pocas horas después -como había hecho el día anterior su jefe-: "Son bromas de mus, Aguirre es una persona de partido, con una gran coherencia en esa lealtad al partido". Era la primera vez que Santamaría entraba en este debate, y tuvo que recular rápidamente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 23 de abril de 2008