La Generalitat pone reparos a urbanizar más huerta

Medio Ambiente cuestiona la pretensión de Barberá en el PGOU

La intención del Ayuntamiento de Valencia de eliminar zonas de huerta en el nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Valencia para construir viviendas no sólo recibe críticas de la oposición socialista.

La consejería critica la decisión de saltar al otro lado del cauce del Turia

También llegan desde la Consejería de Medio Ambiente, que emitió el pasado enero un informe que sirve de base a la evaluación ambiental estratégica a la que debe someterse el plan municipal. De entrada, la Dirección General de Gestión del Medio Natural discute directamente la oportunidad de destruir huerta para que Valencia crezca al afirmar que la documentación aportada por el equipo de Rita Barberá la aborda "sin ningún capítulo que justifique la necesidad de suelo". El PP sostiene que necesita ese suelo para vivienda protegida, mientras que los socialistas aseguran que con el desarrollo aún pendiente y los pisos vacíos, Valencia puede cubrir la demanda otros 20 años.

El servicio de evaluación ambiental estratégica de la consejería recuerda que aún no se ha aprobado del Plan de Acción Territorial de Protección de la Huerta Valenciana, que afectará a todos los municipios del área metropolitana y a Valencia y definirá las zonas "merecedoras" de preservación. El Ayuntamiento, por el contrario, ha decidido no esperar y ha fijado las áreas de huerta que considera sacrificables en las pedanías, La Punta, Benimàmet y Campanar, donde quiere levantar 34.000 viviendas de las 54.000 de nueva construcción del futuro plan.

El informe también critica que la valoración de las 17 unidades a reclasificar, de las cuales 16 son de huerta, no responde a criterios de análisis y protección. De hecho, la alcaldesa, Rita Barberá, desveló las zonas de huerta que consideraba degradadas y urbanizables antes del primer estudio medioambiental del suelo agrícola para el plan.

Además, el informe advierte de que "la ocupación de nuevas superficies de huerta puede generar presión urbanística" sobre otras zonas que ahora "no se encuentran amenazadas". Y la consejería critica indirectamente la determinación del Ayuntamiento de que la ciudad salte al otro lado del nuevo cauce del Turia, desligado del casco urbano.

A juicio del concejal Vicente González Móstoles, el informe corrobora la postura socialista de que la destrucción de la huerta "no está suficientemente justificada" y que el plan del PP "es poco consistente desde el punto de vista medioambiental".

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 19 de abril de 2008.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50