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Entrevista:ALFONSO ALONSO | Presidente del Partido Popular en Álava y diputado

"El PP tiene que dar un mensaje de moderación, diálogo y convivencia"

Alfonso Alonso (Vitoria, 1967), presidente del PP en Álava, es un valor en alza en su partido. Recibe a EL PAÍS en su pequeño despacho del Ayuntamiento de Vitoria, donde es concejal y fue alcalde. Acaba de acreditarse como diputado en el Congreso y su futuro político está entre la capital de Euskadi y Madrid. Se muestra convencido de que el PP debe modular su discurso y aspira a participar activamente en la nueva etapa que se abre.

Pregunta. ¿Qué significa modular el mensaje?

Respuesta. En el País Vasco hay una fuerte crisis del PNV y un agotamiento del discurso identitario del [lehendakari, Juan José] Ibarretxe. Hay mucha gente que no le sigue. Hay algo más que la polarización en la pérdida de votos del PNV. En los noventa el PP se consolidó en el País Vasco, y en Álava ganamos las elecciones y estuvimos al frente de las instituciones. Éramos una alternativa atractiva para mucha gente que salía del nacionalismo, y hoy no resultamos atractivos para toda esa gente. Muchos de ellos, sociológicamente, podrían acercarse a una opción como la del PP. Tenemos que trasladar a la ciudadanía que tenemos un discurso político y un mensaje, que es el del centro derecha europeo, moderno, liberal, que sirva para la convivencia y que no esté tan apegado, sobre todo de cara al exterior, a las esencias.

"Tenemos que ver de qué manera nos abrimos a la sociedad"

"No noto que no tenga autonomía para hacer el discurso que quiero"

"PP y PSOE debemos tener generosidad y compartir una visión del Estado"

P. Muchos dirigentes del PP han hablado de cambio, pero no la presidenta, María San Gil

R. No ha hablado en los medios. Conmigo lo hace todos los días. En el PP del País Vasco hay una reflexión abierta para ver de qué manera nos podemos abrir a la sociedad para que nos conozca mejor y de cómo presentar el discurso de cara a las siguientes autonómicas. María actúa de una manera prudente, pero no está ajena a la reflexión y al debate; lo orquesta.P. ¿Quieren seguir el modelo del PSE de evitar un enfrentamiento directo y dar una imagen más amable al nacionalista?

R. No creo que tengamos que imitar al PSE. Ha puesto en cuestión durante estos años algunos temas claves, sobre todo en el proceso negociador que abrió con ETA. Sabe que cometió algunos errores importantes y espero que en esta legislatura las cosas vayan por otro lado. Tenemos que imitarnos a nosotros mismos. El mensaje de moderación, de diálogo, convivencia, de buscar una comunidad para todos, que no sea obligatorio ser nacionalista; es el mensaje con que ganamos las elecciones en Álava y que mucha gente creyó.

P. ¿Es posible trasladar este discurso a Vizcaya y Guipúzcoa?

R. Creemos las mismas cosas, pero la dificultad evidente en el País Vasco es la falta de libertad. En muchísimos lugares no se puede hacer política en el día a día. Hacerlo en Guipúzcoa es muy difícil si no se es nacionalista. P. La propuesta de Antonio Basagoiti, presidente del PP de Vizcaya, de adquirir una mayor independencia respecto a Madrid, siguiendo el modelo de UPN, ha sido fulminada.

R. Son ideas de los ochenta, cuando no había un centro derecha cohesionado en España. El propio Mayor Oreja planteaba este debate. No creo que ése sea el mayor problema. Para nosotros supone una ventaja participar en un proyecto nacional, porque defendemos una misma idea. Nos sentimos vascos y tenemos nuestra particularidad también. Lo somos dentro de España y también dentro de nuestro partido. Yo no noto que por eso no tenga autonomía para hacer el discurso que quiero.Ahí no está la clave.

P. ¿Va a darse también en el PP de Rajoy una modificación del discurso político que ha mantenido en los últimos cuatro años?

R. Tenemos que abrir un tiempo político nuevo en España. El PP tiene 10 millones de votos y el PSOE ha ganado las elecciones, pero el presidente del Gobierno también tiene que modular su discurso.Seguimos abiertos a que haya grandes pactos que aparquen algunas cuestiones en España. Espero un clima sea distinto y que no sea la búsqueda del aislamiento del adversario ni el atrincheramiento en las posiciones, sino que podamos compartir una visión general de la definición del Estado.

P. ¿Tras los años de enfrentamiento sobre terrorismo, es posible alcanzar un acuerdo?

R. Lo que queremos es que se pase página de lo que ha ocurrido estos cuatro últimos años. Para alguien que se dedica a la política en el País Vasco, es especialmente penosa la situación de desunión de los grandes partidos. Hay que pasar página y volver al pacto por las libertades contra el terrorismo, a un consenso que no debimos perder. Juntos íbamos a derrotar con la ley a los terroristas.

P. Zapatero quiere abrir el acuerdo a otras fuerzas, al PNV.

R. La puerta está abierta a que estén los demás, pero lo que no podemos es descafeinar la posición. Es muy complicado hacer un pacto para que le guste a Esquerra Republicana, a todos aquellos que manejan la tesis del conflicto, de que hay una confrontación entre Euskadi y España, y, de alguna manera, asumen los objetivos finales de ETA como programa político. Es el PNV el que tiene que hacer una reflexión. Tendrá que cambiar.

P. A socialistas y a populares les conviene que el PNV persevere en el llamado plan Ibarretxe

R. Creo que la crisis no conviene a nadie. Tenemos que confiar en las instituciones, en las leyes, en la sociedad y, a partir de ahí, si el PNV no es capaz de cambiar, nosotros no tenemos que hacerlo nosotros para solucionar sus problemas. Es peligroso tratar de dar una salida al PNV.

P. ¿La política de evitar el choque frontal con el PNV le ha dado réditos electorales al PSE?

R. Lo que no se puede hacer es definir una estrategia o unas ideas por un resultado electoral a corto plazo. Es jugar con oportunismo político.

P. ¿Piensa que Zapatero le va a lanzar un salvavidas al PNV?

R. Es lo que nos parece. ¿La prioridad va a ser aislar al PP en el País Vasco y Cataluña o dar estabilidad a un sistema en España que pueda entrar en una fase de superación de estos debates identitarios? Ahí todos debemos tener generosidad y altura de miras. Por eso estamos pidiendo un pacto a nivel nacional. Nosotros tenemos que tenerla, pero el PSOE también. Las tentaciones de buscar una peor posición para el otro y un rédito electoral son grandes, pero creo que, sinceramente, no hemos venido a la política para eso.

P. ¿El actual enfrentamiento con los socialistas es salvable?

R. Hemos enterrado juntos a nuestros compañeros. Esta es la historia que yo he vivido en el País Vasco. Ver la situación de quiebra que hay ahora es duro y creo que negativo.

P. ¿Si se arreglan las cosas en Madrid se arreglan en Euskadi?

R. No veo eso ahora. El PSE tiene una apuesta que es el PNV. Después de la amenaza de Josu Erkoreka [diputado del PNV] de que va a haber una confrontación política muy dura si no se atienden sus demandas, van a pactar. ¿Qué es esto? Espero que haya una posición política clara del presidente del Gobierno en el debate de investidura y que veamos que efectivamente entiende que las cosas tienen que cambiar.

P. ¿El silencio de Mariano Rajoy responde también a esta espera al discurso de Zapatero?

R. No voy a interpretar los silencios. En la vida es muy importante aprender a callar.

P. ¿Qué papel espera poder realizar en Madrid?

R. Es un libro por abrir y espero que me den hueco y pueda hacer alguna labor política allí.

P. No es la primera vez que va al Congreso, pero...

R. Es la primera que voy realmente. Antes era alcalde, y no digo que estaba allí de visita, pero dejé el escaño de diputado porque tenía una labor compleja en el Ayuntamiento. Esta vez es completamente distinto. Quisiera tener un hueco.

P. Vamos, que tiene vocación de permanecer en la política nacional.

R. Sí.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 31 de marzo de 2008