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El crimen de la niña Mari Luz

El pederasta publicó anuncios en busca de ligues para su esposa

Santiago del Valle, el supuesto homicida de la niña Mari Luz Cortés, publicaba anuncios en una revista en busca de ligues para su esposa, Isabel García Rodríguez, según han informado fuentes policiales. El texto enviado a la publicación estaba firmado por Isabel, que decía ser más joven de lo que es y estar interesada en contactar con hombres para iniciar una relación amorosa. Pero quien escribió esas cartas en realidad fue su marido, que también insertó en la misma publicación otros reclamos en los que decía: "Soy Santiago. Tengo 42 años y deseo encontrar a la mujer de mi vida. A ser posible me gustaría que tuviera una edad aproximada a la mía, pero sobre todo que sea una persona con buenos sentimientos". Tanto los anuncios referidos a Isabel como los referentes a su marido habían sido escritos por la misma mano: la de Santiago.

Del Valle llevaba desde el año 2006 utilizando regularmente la microsección Volver a empezar. Amigos del corazón de la revista TeleNovela para contactar con mujeres y adolescentes de toda España. La publicación está dedicada a dar amplia información sobre teleseries como Amar en tiempos revueltos, Yo soy Bea, Marina, El amor no tiene precio o Las tontas no van al cielo.

Pero también TeleNovela tiene unas páginas en las que los lectores suelen insertar ofertas de compra, venta o intercambio de series y novelas de televisión, en la que hay una microsección de contactos. El tono habitual de las cartas es blanco y correcto, sin la menor mención al sexo o a las tendencias eróticas del remitente. Santiago también mantuvo la asepsia en sus propias cartas, como también lo hizo en las que redactó en nombre de su mujer.

Por este sistema logró conectar en marzo de 2006 con una chica de 13 años, de Gijón (Asturias), que respondió a una carta publicada por Santiago del Valle haciéndose pasar por una joven quinceañera llamada Cristina del Valle García. Unos meses más tarde, la adolescente recibió una misiva de Santiago en la que se presentaba como hermano de Cristina, decía tener 21 años y le enviaba una foto. Posteriormente sometió a la joven a un peligroso acoso, incluso dentro del centro escolar de la menor.

Santiago, tanto en sus cartas como en las que escribía en nombre de su esposa, mantenía el tono blanco y aséptico. "Me llamo Santiago y escribo a esta sección porque me gustaría tener muchas amigas de todas las edades. Mandar foto. Prometo responder a todas las que reciba. Besos".

El supuesto pederasta mandó los últimos anuncios a la sección de amistades a finales de 2007. En enero y febrero pasados recibió varias respuestas de mujeres que frisaban los 40 años.

Isabel García, la esposa de Santiago, también obtuvo respuesta de varios hombres a su llamamiento y llegó a conversar telefónicamente con los que le parecieron más idóneos. "Me gusta mucho tu sonrisa y tu forma de hablar. Tienes que ser muy guapa y muy adorable", le piropeó uno de estos hombres, que pidió a Isabel una foto suya para constatar si su impresión se correspondía con la realidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 30 de marzo de 2008