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Cajas de hortalizas en el desierto

AIRE DE BARDENAS, conceptos de vanguardia en las cercanías de Tudela

La geografía de los sentidos incorpora desde hace tres meses un nuevo hito arquitectónico en el desierto de las Bardenas Reales, cerca de Tudela. Al acometer este proyecto hotelero, Natalia Pérez y su familia poco podían imaginar el aluvión mediático y clientelar que se les ha acabado viniendo encima gracias a haber depositado su confianza en los arquitectos Mónica Rivera + Emiliano López, unos virtuosos del paisajismo.

La desnudez de una cárcava sugería la exaltación del horizonte, y sólo desde esta línea ilusoria se comprende su propuesta de arquitectura fragmentada, a guisa de un campamento en medio de la nada, como una presencia sigilosa o casi inexistente, un no-lugar. El hotel en sí no es más que un conglomerado de cabinas térmicas extruidas mediante una protuberancia diseñada por los arquitectos como el encuadre ideal del paisaje a admirar desde la cama. Algo en el aire recuerda los preceptos constructivos del hotel Explora Patagonia, en el parque nacional Torres del Paine, en el sur de Chile.

AIRE DE BARDENAS

Categoría oficial: 4 estrellas. Dirección: carretera de Ejea, km 1,500. Tudela (Navarra). Teléfono: 948 11 66 66. Fax: 948 11 63 48. Internet: www.airedebardenas.com. Instalaciones del hotel: jardín público y jardines privados, piscina, sala de convenciones para 30 personas, salón de estar, biblioteca, bar, comedor. Habitaciones: 18 dobles y 4 'suites'; todas cuentan con calefacción, aire acondicionado, teléfono, TV satélite, minibar, secador de pelo, albornoz y zapatillas de baño, habitaciones para no fumadores. Servicios: no hay facilidades para discapacitados, no admite animales domésticos. Precios: temporada alta, 130 euros + 7% IVA; temporada baja, 110 euros + 7% IVA; desayuno, 11,21 euros + 7% IVA. Tarjetas de crédito aceptadas: Diners Club, Eurocard, MasterCard, Visa, 6000.

Arquitectura ... 9

Decoración ... 6

Estado de conservación ... 9

Confortabilidad habitaciones ... 8

Aseos ... 9

Ambiente ... 10

Desayuno ... 8

Atención ... 9

Tranquilidad ... 10

Instalaciones ... 8

La aproximación al recinto ya informa de sus características originales: una pista sin asfaltar sitúa al viajero frente a una extraña empalizada de cajas apiladas, las mismas que unos metros más allá sirven para almacenar las suculentas verduras de la huerta tudelana. Introito conceptual de esa liturgia de bienvenida que concelebran Natalia y su prima, Merche Salvatierra, resueltas a que ninguno de sus huéspedes soslaye la ubicuidad del paisaje desde cualquier ángulo.

El trayecto hacia la habitación resulta emocionante, insólito para la retina, a través de unas pasarelas de hormigón parapetadas del cierzo mediante lamas de vidrio translúcido. En semejante escenario sobran demasiadas servidumbres de hotel convencional. El mostrador de recepción, la barra del bar, las guirnaldas de bombillas en el exterior, el salón abstraído de su condición chill out, ajeno a la luz exterior... Tópicos funcionales que hacen previsible una arquitectura tan evanescente y singular.

Bañera al aire libre

Lo mismo cabe inferir de las habitaciones, donde la tele de pantalla plana rivaliza torpemente con esa otra televisión abierta al paisaje que ofrecen entre cojines sus protuberancias acristaladas, especialmente en el caso de las suites 21 y 22, verdaderas proas que surcan el mar pétreo y vegetal de las Bardenas. O donde las cortinas de ducha y otras franquicias domésticas ensombrecen la perspectiva galante que obsequia la bañera al aire libre en los patios privados. Afortunadamente, la dueña piensa enmendar estos detalles.

Mejor tratado ha sido el espacio del comedor, pavimentado de hormigón pulido con incrustaciones de guijo a mano y cubierto por un artesonado de lamas paralelas que ejercen de carril para las luminarias, una sobre cada mesa. La cocina se sustenta en recetas de toda la vida apoyadas en un huerto visible a través de los cristales. Aire y tierra. Percepción del espacio y el tiempo. Apoteosis de los sentidos que parece anticipar una nueva generación de hoteles emocionales.

ALREDEDORES

TUDELA es un importante centro económico de la vega del Ebro. Inexcusable la visita de su catedral (siglo XII). El císter navarro cuenta con monasterios en La Oliva, Culebras y Fitero, donde además existe un balneario de la época romana. Pero el verdadero atractivo de la zona es el parque natural de las Bardenas Reales (42.000 hectáreas), declarado reserva de la biosfera, constituido por un desierto arcilloso y de areniscas, erosionado por el agua y el viento, que forma espectaculares barrancos, mesetas de estructura tabular y cabezos (cerros solitarios) de vegetación rala. En el fuero de Arguedas, otorgado por Sancho Ramírez, se anota el vocablo Bardena sin acento.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0028, 28 de marzo de 2008.