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El PSOE ve más cerca al PNV que a CiU

Duran afirma que Bono no es su candidato para presidir el Congreso - Erkoreka sugiere que apoyará al ex ministro porque "los cabestros, mejor en el redil"

Casi nada es lo que parece en política cuando empieza una negociación. Aparentemente ayer sólo se produjo una primera reunión del PSOE con CiU y PNV para tratar de negociar la composición de las Mesas del Congreso y del Senado. Los encuentros continuarán hoy con el resto de los grupos políticos para concluir mañana con el PP.

Ahora bien, del resultado de la reunión de ayer y de las próximas no sólo saldrá la composición de las Mesas, sino el esbozo de lo que puede ocurrir los días 8 y 9 de abril, cuando José Luis Rodríguez Zapatero, en nombre del PSOE, se someta a la investidura para ser presidente del Gobierno de España.

Los nacionalistas catalanes dirán el lunes si apoyan al ex ministro de Defensa

Los socialistas exploran hoy el apoyo a Zapatero de las minorías

Pues bien, los seis diputados del PNV pueden ser el sustento esencial para que Zapatero sea investido y quizá el voto que le falta para sumar a sus 169, y completar la mayoría absoluta de 176, lo consiga sin dificultad con los dos diputados del BNG.

Aunque es muy difícil que CiU apoye la investidura del representante socialista sí es más que probable que el próximo día 1, cuando se constituyan las Cámaras, apoye o se abstenga para no obstaculizar la elección de José Bono, propuesto por el PSOE para presidir el Congreso.

Las apariencias, no obstante, inducirían a pensar que no apoyarán al ex ministro de Defensa a juzgar por el tenor de las declaraciones de ayer de Josep Antoni Duran Lleida.

"Tenemos una diferencia no poco importante con respecto a la petición del PSOE de que CiU vote a José Bono", reconoció Duran tras reunirse durante más de una hora con José Blanco, secretario de Organización del PSOE, que por decisión de Zapatero conducirá todas las negociaciones de su partido para el reparto de puestos institucionales y, también, para la investidura de su secretario general.

En efecto, CiU pone pegas a José Bono, por sus inequívocas posiciones contrarias a toda suerte de nacionalismos, pero también sabe que si no le apoya perderá todos los puestos a los que aspira en los órganos directivos de las Cámaras que dependen exclusivamente de la decisión del PSOE de concedérselos.

"Le he pedido al señor Duran algo comprensible: reciprocidad. Si nosotros les damos lo que piden, ellos tienen que apoyar a nuestros candidatos". Esta consideración de Blanco termina con la apostilla de que el PSOE no va a preguntar a CiU quienes son sus candidatos.

Los nacionalistas catalanes aspiran a tener un vicepresidente en la Mesa del Congreso, un secretario en la del Senado, dos presidencias de comisión en el Congreso y una en el Senado.

El propio Duran sería uno los beneficiados al optar por la presidencia de la Comisión de Exteriores del Congreso que ya ha ostentado en los últimos cuatro años, también por decisión del PSOE. Y ahora su grupo aspira a más, según reconoció Duran.

Así las cosas, estaría fuera de toda lógica que de la reunión del próximo lunes de la cúpula de CiU para decidir si se apoya a Bono, saliera un no.

Pero como las cosas en política no son blancas ni negras, también el PSOE tiene interés en llegar a un acuerdo con CiU. Los socialistas necesitan su apoyo para completar una mayoría que aúpe por segunda vez a la presidencia del Senado a su candidato, Javier Rojo.

Entonces, con toda probabilidad habrá acuerdo con CiU para los repartos institucionales, pero será más complicado obtener su apoyo para la investidura.

La mirada tiene que dirigirse hacia el PNV para calibrar con quiénes podrán contar los socialistas para la investidura de Zapatero y, después, para dar estabilidad al Gobierno. Esas conversaciones aún no han empezado, pero habrá una primera aproximación telefónica a partir del jueves. Después, tiene toda la semana próxima para cerrarlas.

Los peneuvistas son bastante transparentes en sus intenciones. "Si nos vemos representados en el puzle, apoyaremos a Bono porque es el candidato de los socialistas, que es a quien corresponde la propuesta".

El PNV aspira a mantener una vicepresencia en el Senado, que estos cuatro años ha tenido Iñaki Anasagasti, y si es posible un puesto en la Mesa del Congreso. Eso es más difícil porque todas las cesiones las tiene que hacer el PSOE pues no se puede esperar que Eduardo Zaplana, encargado de las negociaciones por Mariano Rajoy, diga que sí a Blanco cuando mañana le pida que ceda uno de sus cuatro puestos en favor del PNV.

Pero quizá el PNV apoye a Bono, aunque no tenga puesto en la Mesa de la Cámara baja. "Prefiero a Bono en el Parlamento, y no en el Gobierno; es mejor que los cabestros estén acotados para que no hagan daño, sobre todo, a sus dueños", dijo ayer Erkoreka. Bono había dicho horas antes que a quienes reclaman exclusividades para "tener privilegios", él les "atizaría con la guía de teléfonos"

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 26 de marzo de 2008