Reportaje:

El presidente efímero

Un libro del director de comunicación de Pasqual Maragall detalla cómo Zapatero y el PSC exigieron al presidente de la Generalitat que se retirara

La tormentosa retirada de Pasqual Maragall como presidente de la Generalitat dista de haber caído en el olvido. Las incógnitas que rodearon aquel adiós, hace casi un año y medio, siguen siendo muchas, pero el que fue secretario de Comunicación de Maragall durante años, Jordi Mercader, se ha lanzado a revelar unas cuantas en el libro Mil dies amb PM (La Magrana).

A la espera de la versión de Maragall -sus memorias se publicarán en 2009-, Mercader contradice lo que siempre ha mantenido el Partit dels Socialistes y sostiene que la retirada del presidente no fue una decisión estrictamente personal. Por si quedaba alguna duda, Maragall se retiró después de que se lo pidiera la cúpula del PSC y hasta el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

"¿Por qué tratas tan mal a mi marido?", le espetó a Zapatero la esposa de Maragall

Las presiones empezaron temprano. No es ningún secreto que el PSC, el PSOE y el Gobierno de Zapatero llevaron mal la presión derivada de las turbulencias que centrifugaba el Gobierno de Maragall en episodios como la reunión de Josep Lluís Carod con ETA o la negociación del Estatuto. Mercader asegura que en septiembre de 2005, en la recta final del pacto estatutario, Zapatero ya tanteó a Maragall para lograr su retirada. Con ello, el presidente pretendía satisfacer las demandas de Convergència i Unió para sumarse al consenso del Estatuto.

"Maragall, que sabía de las aspiraciones de CiU, se quedó más bien sorprendido de que el presidente del Gobierno hiciera de mensajero", explica Mercader. La conversación entre los dos presidentes fue en La Moncloa. "Más que el nombre recitado por Zapatero [José Montilla] lo que encendió la incredulidad de Maragall fue que su interlocutor hubiera pensado ya con tanto detalle en sustituirle sin haber hablado nunca con él".

El PSC tardó nueve meses más en pedirle la retirada. Lo hizo el viceprimer secretario del partido, Miquel Iceta, acompañado por la histórica alcaldesa de Santa Coloma de Gramenet Manuela de Madre, que más tarde lloraría por Maragall. "Iceta vino a decir: las encuestas son muy malas, de ninguna manera volveremos a ganar las elecciones", reproduce Mercader. Iceta acabó por recomendar una retirada. "Los que te queremos bien tenemos que aconsejarte que no pongas en riesgo tu prestigio con una derrota electoral segura. Deberías anunciar de forma inmediata que no vuelves a presentarte".

El cómo se llegó a esta situación es lo que el ex jefe de prensa de Maragall explica en las 270 páginas del libro. La luna de miel de la que Maragall y Zapatero disfrutaron hasta comienzos de 2004 se interrumpió abruptamente al trascender que el principal socio de Maragall, Josep Lluís Carod Rovira, se había reunido con la cúpula de ETA en Perpiñán. "Maragall se puso las manos en la cabeza. Al poco rato, Zapatero vuelve a llamar. Está furioso. Maragall le informa de que tiene a punto el decreto de cese de Carod. El secretario general del PSOE tiene prisa para anunciarlo, Maragall no tanta", cuenta el relato.

La tensión entre Maragall y Zapatero subirá otras varias decenas grados con la negociación del Estatuto. El autor critica los numerosos intentos del PSOE y de La Moncloa para conducir el proceso hasta el punto de redactar un modelo de Estatuto que envió a algunos negociadores.

La tensión duró hasta el final. Incluso hubo una discusión subida de tono entre Zapatero y la esposa de Maragall, Diana Garrigosa. Ocurrió tras un mitin. Ya en el aparcamiento, Garrigosa interpeló a Zapatero: "¿Qué te ha hecho mi marido para que le trates tan mal?' Sin apenas pararse, Zapatero respondió: '¡Pero si yo le tengo mucho cariño a Pasqual!".

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 19 de marzo de 2008.

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