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Turbulencias en los mercados

El fondo Carlyle Capital quiebra y pasa a manos de los acreedores

La crisis no respeta ni a los grandes y reputados nombres del mundo de la inversión. Carlyle Capital Corporation (CCC), fondo de inversión filial del grupo Carlyle, no ha logrado llegar a un acuerdo con sus acreedores y, según comunicó ayer, en breve éstos tomarán posesión del fondo.

La matriz de la empresa en problemas quiso aclarar ayer que CCC tiene una "entidad legal distinta de Carlyle Group y, por tanto, no se espera impacto alguno en los fondos de inversión o compañías del portafolio de Carlyle". Puntualizaron además que los problemas de la filial no afectan la solvencia ni liquidez del grupo.

CCC, creada por Carlyle en 2006, cotiza en la Bolsa Euronext Amsterdam NV. Tras el anuncio, sus acciones se desplomaron. Cayeron un 87%. En una sola jornada los 19,60 euros por título se convirtieron en 35 céntimos. CCC aseguró que han trabajado "diligentemente con sus acreedores", pero sin éxito. "No ha sido posible llegar a un acuerdo mutuo beneficioso para estabilizar nuestra financiación", explicaron ayer.

El fondo de inversión utilizaba como garantía activos colaterales basados en hipotecas (RMBS) que se han devaluado. Los bancos inversores intentaron negociar una refinanciación con el fondo, pero "el cambio en el valor de los colaterales ha sido tan sustancial que la refinanciación es imposible", explica el comunicado de CCC.

Deuda millonaria

La compañía aseguró que durante los últimos siete días había recibido demandas de cobertura por más de 400 millones de dólares (256,5 millones de euros) y prevén un margen de peticiones de otros 97 millones de dólares (62,2 millones de euros).

Algunos expertos relacionan el cese de las negociaciones con el anuncio que la Reserva Federal norteamericana (Fed) hizo la semana pasada. La entidad presidida por Ben Bernanke admitirá en la próxima subasta, por primera vez, los activos basados en hipotecas como garantía para comprar bonos del Tesoro de EE UU, aunque no tengan ningún valor en el mercado.

Los inversores de CCC podrían entender que es más rentable utilizar estos bonos ante la Reserva Federal que renegociar una nueva garantía con Carlyle Capital y por eso haber abandonado las conversaciones con el fondo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 14 de marzo de 2008