Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Millones de usuarios, afectados por las huelgas de los transportes

Valencia, Barcelona y Madrid registran paros en sus servicios públicos

Colas, esperas y enfados. Desde finales de febrero, la ciudad de Valencia sufre la huelga de dos transportes al mismo tiempo, con protestas coincidentes en hora punta de autobuses y metro. Otras dos ciudades, Barcelona y Madrid, también padecen huelgas en sus transportes públicos. La primera aguanta movilizaciones desde el mes de noviembre del pasado año. En Madrid comenzaron el pasado 22 de febrero por la negociación del convenio colectivo. Las tres ciudades están pasando por una larga cuesta de enero en los transportes. Los principales afectados son los millones de usuarios que cada día se valen del autobús o del suburbano para desplazarse.

Los usuarios del transporte público en Valencia lidian desde finales de febrero con dos huelgas, la de los autobuses de la EMT (Empresa Municipal de Transportes) y la de maquinistas del Metro de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV). Ya van cuatro jornadas con paros coincidentes en la hora punta de la mañana, con más de 150.000 viajeros afectados que abarrotan andenes y convoyes en el suburbano o esperan resignados en las paradas de autobús. La imagen se repite a última hora de la tarde. El conflicto se debe en ambos casos a diferencias de orden económico y de remuneración de los trabajadores.

Mientras, Madrid ha sufrido siete paros desde que se convocara la huelga, el 22 de febrero, tres de ellos de 24 horas. También siete han sido las reuniones entre sindicatos y la EMT, antes de llegar a esta situación. No se ponen de acuerdo en la negociación del convenio colectivo. A los madrileños aún les quedan dos jornadas más de paros parciales, mañana y el miércoles. Las demandas de los 7.700 trabajadores de la empresa municipal son básicamente económicas. Piden un plus mensual de 180 euros, más un paga extra de 500 euros en septiembre.

Los ciudadanos de Barcelona lo tienen peor. Llevan ya cinco meses de vía crucis: desde noviembre. Las principales reivindicaciones de los conductores de autobús -la plantilla es de cerca de 2.900- son tener dos días de fiesta consecutivos y el derecho a descanso de 30 minutos dentro de la jornada laboral.

Páginas 2 y 3

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de marzo de 2008